|  

El turismo se consolidó en 2025 como uno de los principales motores de la economía mexicana, con más visitantes internacionales, mayor inversión extranjera, crecimiento del empleo y una sólida conectividad aérea rumbo a 2026.

7 No me gusta0

El turismo cerró los primeros diez meses de 2025 como uno de los motores más sólidos de la economía mexicana. El crecimiento en la llegada de visitantes internacionales, la recuperación del empleo, el dinamismo de la inversión extranjera y el fortalecimiento de la conectividad aérea consolidaron al sector como un pilar clave del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.

 

Cifras oficiales que dio a conocer la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, indicaron que entre enero y octubre de 2025 México recibió 79.3 millones de visitantes internacionales, lo que representó un incremento de 13.6% frente al mismo periodo de 2024. Este desempeño colocó al turismo como uno de los sectores con mayor crecimiento relativo dentro de la actividad económica del país.

 

Más turistas y mercados emisores diversificados

Dentro de este flujo total, la llegada de turistas internacionales —aquellos que pernoctan en el país— alcanzó 38.4 millones, un aumento de 5.8% anual, mientras que el turismo nacional sumó 92.6 millones de viajeros, con un crecimiento de 3.3 por ciento.

La ocupación hotelera promedio se ubicó en 60.2%, lo que significó 2.3 puntos porcentuales más que el año previo, reflejo de una demanda sostenida tanto en destinos de playa como urbanos.

Con lo que respecta al segmento aéreo, Estados Unidos y Canadá se mantuvieron como los principales mercados emisores hacia México, seguidos por Reino Unido, Argentina, España, Costa Rica, Italia, China, Panamá y Corea, confirmando una mayor diversificación de los flujos turísticos internacionales.

Aportación económica: el PIB Turístico se consolida

 

El buen desempeño del sector se reflejó directamente en la economía. El Producto Interno Bruto Turístico (PIBT) alcanzó 2.71 billones de pesos, nivel similar al registrado en 2024 y equivalente al 8.7% del PIB nacional, lo que reafirma el peso estratégico del turismo en la estructura productiva del país.

 

Ahora bien, este crecimiento se dio en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica y de fortalecimiento del consumo, factores que permitieron sostener la demanda turística a lo largo del año.

Inversión extranjera y nuevos proyectos turísticos

Uno de los indicadores más destacados fue la Inversión Extranjera Directa Turística (IEDT). Tan solo en el tercer trimestre de 2025, este rubro sumó 787.6 millones de dólares, lo que representó un crecimiento de 40.3% respecto al mismo periodo de 2024.

La mayor parte de estos recursos se dirigió al desarrollo de departamentos y casas con servicios de hotelería, así como a hoteles con servicios integrados, en línea con nuevas tendencias de hospedaje y modelos híbridos de inversión inmobiliaria–turística.

 

A nivel anual, la Cartera de Inversión Turística 2025 cerró con 700 proyectos activos en 30 entidades federativas, que en conjunto representan 36 mil 735 millones de dólares. Este portafolio mostró un incremento de 48% en número de proyectos y de 67% en monto de inversión, resultado del trabajo coordinado entre gobiernos estatales, sector privado y autoridades federales.

 

Las entidades con mayor concentración de inversión proyectada fueron Nayarit, Quintana Roo, Jalisco, Baja California Sur, Guerrero y Nuevo León, destinos que combinan infraestructura turística, conectividad y desarrollo inmobiliario.

Empleo turístico: uno de cada 10 trabajos depende del sector

También, indicó la representante de Sectur que el impacto social del turismo fue significativo. Durante 2025, el sector generó cinco millones de empleos, lo que equivale a uno de cada 10 puestos de trabajo en el país.

 

 

En noviembre de 2025, el número de trabajadores asegurados en actividades turísticas creció 4.9% anual, confirmando la recuperación del empleo formal y la capacidad del sector para absorber mano de obra en distintas regiones.

Conectividad aérea y preparación rumbo a 2026

La conectividad fue otro factor clave. Entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 se programaron 14 millones de asientos en vuelos desde Estados Unidos y Canadá hacia México, un incremento de 2.5% anual.

 

Solo para la temporada de noviembre–diciembre de 2025, las playas mexicanas concentraron ocho millones de asientos en más de 45 mil vuelos, cifra 4.8% superior a la del mismo periodo del año anterior.

 

Y en todo 2025, las aerolíneas que operan en el país transportaron 110.7 millones de pasajeros, un crecimiento de 2.3%, y se abrieron 111 nuevas rutas aéreas, de las cuales 67 fueron internacionales y 44 nacionales.

Estas acciones forman parte de la estrategia de fortalecimiento de infraestructura aeroportuaria y facilitación migratoria, especialmente de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Destinos con mayor dinamismo

Además, el turismo nacional también mostró avances relevantes en destinos específicos. Mazatlán, por ejemplo, registró entre enero y noviembre de 2025 la llegada de 253 mil cruceristas, una derrama de 637 millones de pesos, más de 5 mil vuelos regulares y la apertura de siete nuevas rutas aéreas nacionales.

Por su parte, Acapulco destacó por una fuerte recuperación, con un incremento de 47.2% en la afluencia turística, un crecimiento de 110% en la derrama económica y una ocupación hotelera superior al 96%, además de la apertura de cuatro nuevas rutas aéreas.

Perspectivas de cierre y contexto global

 

A nivel internacional, la Organización de las Naciones Unidas estima que el turismo mundial crecerá entre 4 y 5% al cierre de 2025. En el caso de México, se proyecta un aumento de 6.6% en la llegada de turistas internacionales, con ingresos estimados en 35.1 mil millones de dólares.

 

Para el turismo nacional, se prevé alcanzar 111 millones de cuartos ocupados, mientras que el periodo vacacional de fin de año podría registrar un crecimiento de 7.5% en la llegada de turistas respecto a 2024.

Un sector estratégico para el crecimiento

Con estos resultados, el turismo se consolida como un eje estratégico de crecimiento económico, generación de empleo y atracción de inversión en México. La combinación de mayor demanda internacional, diversificación de mercados, nuevos proyectos y una sólida conectividad aérea coloca al sector en una posición favorable para iniciar 2026 con bases firmes y una perspectiva de crecimiento sostenido.