A través de un monitoreo a los principales corredores de oficinas en la Ciudad de México como Insurgentes, Polanco, Reforma, Bosques de las Lomas, Norte, Lomas Altas, Interlomas, Periférico Sur y Santa Fe, entre otros, se destacó que el total del inventario de oficinas es de 9.4 millones de metros cuadrados, el cual es un aforo basto, acorde a la dimensión de la ciudad y la población. Referente a los porcentajes, 47% pertenecen al segmento A Plus; 21% para el segmento A; y 32% para el B.

De éstos, 4.4 millones están en A Plus, que son edificios de vanguardia que dijo, están a la altura de cualquiera en el mundo como Nueva York, Londres o Tokio, construidos con tecnología, sustentabilidad, temas de inteligencia, ahorro y seguridad, destacó en su conferencia “Tendencias del mercado inmobiliario comercial en México” que realizó Javier Lomelín, Director General de Colliers Internacional México.

Destacó el crecimiento de 68% en las transacciones del segmento que se tuvo entre el primer semestre de 2018 (1S18) comparado con el primer semestre de 2017 (1S17): “Yendo un poco del lado de la actividad, en lo que va de los dos primeros trimestres, hubo una actividad total de 460,000 metros cuadrados, que quiere decir que hubo operaciones de compraventa y/o arrendamiento mayor comparado contra el primer semestre del año pasado, que fueron solamente 270,000 metros cuadrados; la actividad creció 68% del año pasado a este”.

Expresó que esto se explicó por las diversas coyunturas que se vivieron el año pasado, como “la incertidumbre, y por la falta de elementos para la toma de decisiones de mediano y largo plazo, que está implícita dentro de una compra o un arrendamiento inmobiliario”.

En el documento reporte de oficinas al 2T2018 elaborado por la firma, se destaca además que la tasa de disponibilidad al periodo fue de 16%; con una absorción neta de 77,550 metros, con un precio promedio de renta de 25 dólares; y un dólar a 19.69 pesos. Los precios promedio ponderados en a Clase A Plus fue de 25 dólares; en la Clase A, de 23; y finalmente, en la Clase B, de 19 dólares.

Aseveró no obstante, que hay un área de oportunidad en los inmuebles tipo B que no se han sometido a un proceso de reconversión, que los haría más atractivos para el mercado: “Donde están los focos rojos en esos tres millones de metros cuadrados en la Clase B, que actualmente no están alcanzando los estándares de la demanda y que no están ofreciendo lo que los arrendatarios requieren. Ahí está un reto de reconversión, demolición y nuevas construcciones”.

Referente al segmento A, dijo que su porcentaje de disponibilidad creció de 6% a 12% en dos años: “Nosotros consideramos que cuando el porcentaje de disponibilidad es de alrededor de 10%, es un mercado sano, hay un buen balance de oferta y de demanda; las negociaciones son bastante sanas y parejas entre la oferta y la demanda; entre arrendadores y arrendatarios. En la medida en que se despega de ese 10%, empieza a haber sobreoferta y favorece a la demanda y arrendatarios. Cuando disminuye, cuando se acerca al 5%, cambia la situación y eso favorece a la oferta, a los propietarios”.

En el marco de la Cumbre Inmobiliaria InCon 2018, que se celebró en el Pepsi Center de la capital, dijo que la tendencia en los edificios A Plus es bastante grande, ya que se ha mantenido en alrededor de 18%, que señaló, está alta. “Consideramos que nos estamos acelerando a la parte de la sobreoferta, no obstante se están incorporando muchos metros cuadrados de oficinas al sector que se están colocando, lo que mantiene la tasa de disponibilidad estable”.

Aseveró que se van a incorporar en el corto plazo más de 1.573,601 millones más al mercado en la capital. “Hay que estar alerta, ya que tenemos monitoreados 80 edificios en proceso de construcción para los próximos tres años, que agregarán millón y medio de metros cuadrados a la oferta”, entre los que destacan en porcentajes Polanco, con 29%; Insurgentes con también el mismo porcentaje; 13% Reforma; y 10% en Santa Fe, entre las zonas más destacadas.