|  

La movilidad, la seguridad y la diversidad de usos son fundamentales para convertir los centros de las ciudades en espacios de permanencia y convivencia.

8 No me gusta0

Los centros urbanos conservan el reconocimiento de sus habitantes, pero esa valoración no siempre se traduce en visitas frecuentes o estancias prolongadas. Según City Pulse 2026, del Gensler Research Institute, 73% de las personas encuestadas a escala global califica positivamente el centro de su ciudad, aunque menos de la mitad lo visita semanalmente y apenas una cuarta parte permanece más tiempo del necesario.

La investigación, que reúne respuestas de 35 mil residentes urbanos de 75 ciudades y 30 países, plantea que el tiempo de permanencia debe cobrar mayor importancia al evaluar el éxito de estos espacios.

Solo 19% de los participantes pertenece al grupo que realiza visitas frecuentes y prolongadas, denominado “explorador” en la presentación. En contraste, 42% corresponde a visitantes ocasionales y 27% a quienes acuden frecuentemente para resolver pendientes, pero permanecen poco tiempo.

Ciudad de México: buena experiencia, retos cotidianos

 

En la capital mexicana, 87% de las personas encuestadas considera que la ciudad ofrece una gran experiencia. Sin embargo, las evaluaciones son menores en bienestar, con 54%; transporte público, con 52%, y seguridad, con 40%. Estos resultados corresponden a la experiencia de la ciudad y no deben confundirse con una evaluación exclusiva de su centro.

 

También el reporte identifica una separación entre experiencia y habitabilidad: mientras la primera aumentó siete puntos porcentuales frente a 2025, hasta 87%, la valoración como lugar para vivir disminuyó diez puntos, a 71 por ciento.

 

“La Ciudad de México ya cuenta con atributos que hacen atractivo su centro, como la autenticidad y la caminabilidad. El siguiente paso es convertir esas fortalezas en experiencias completas”, señaló Federico Montero, Co-Office Managing director y Senior Associate de Gensler México.

 

Usos mixtos y actividad después del trabajo

Para los próximos diez años, 41% de los participantes globales imagina su centro ideal como un distrito dinámico que combine vivienda, comercios y oficinas; 34% lo visualiza como destino cultural y de entretenimiento, y 33% como una zona verde y caminable.

 

 

Gensler propone activar las plantas bajas, ampliar las actividades durante las tardes y fines de semana, y reducir barreras físicas, sociales y de movilidad. Espacios públicos seguros, limpios y bien mantenidos, transporte accesible y opciones de vivienda asequible conforman la base para sostener esa actividad.

El reto consiste en transformar una visita por trabajo, trámites o eventos en una experiencia que invite a permanecer, regresar e incorporar el centro a la vida cotidiana.