El Chrysler Building, uno de los rascacielos más representativos de Nueva York, se prepara para una nueva etapa. La firma inmobiliaria Tishman Speyer y sus socios invertirán 235 millones de dólares en la rehabilitación del inmueble, reconocido por su arquitectura Art Déco y su característica corona metálica.
El acuerdo con The Cooper Union, institución propietaria del terreno, establece un arrendamiento de 150 años. El edificio de 77 niveles, ubicado en 405 Lexington Avenue, será objeto de una intervención que busca preservar su identidad arquitectónica y actualizar sus espacios para el mercado contemporáneo de oficinas.
La intervención busca mantener los rasgos que hicieron del edificio un referente del Art Déco desde su apertura en 1930, cuando llegó a ser el rascacielos más alto del mundo.
Al menos 75% de los espacios de oficinas vacantes, actuales y previstos, se acondicionará como suites listas para ocuparse. El proyecto también contempla convertir el piso 61, conocido por sus esculturas de águilas metálicas, en un espacio de convivencia con salón y acceso al exterior.
La renovación del Chrysler Building refleja una tendencia en el mercado inmobiliario de Manhattan: adaptar edificios emblemáticos para extender su vida útil y competir por empresas que buscan oficinas de alta calidad en ubicaciones centrales.


