Para el sector inmobiliario, uno de los principales retos será identificar qué territorios cuentan con las condiciones de infraestructura, conectividad, disponibilidad de servicios y capacidad hídrica para convertirse en nuevos corredores de crecimiento, y cuáles deberían quedar al margen de una expansión urbana debido a restricciones ambientales, territoriales o de infraestructura.
El desafío será evitar que la ampliación territorial se traduzca simplemente en una mayor expansión de la mancha urbana. El objetivo debe ser orientar el crecimiento hacia zonas con capacidad para recibir vivienda, empleo e inversión, al tiempo que se preservan las áreas ambientales y agrícolas estratégicas y se garantiza la disponibilidad de infraestructura y recursos, particularmente agua.
La ampliación de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) representa un avance para reconocer la evolución territorial de una de las regiones urbanas más complejas del país, pero su consolidación requiere certeza jurídica, criterios técnicos claros y una gobernanza metropolitana capaz de responder a los desafíos compartidos, advirtió el Colegio de Urbanistas de México (ECUM).
Reconoció el organismo la coordinación institucional encabezada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), así como la disposición de los gobiernos de la Ciudad de México, Estado de México, Hidalgo y Morelos para retomar la agenda metropolitana y avanzar hacia una planeación con visión regional.
Sin embargo, señaló que la nueva delimitación aprobada por el Consejo de Desarrollo Metropolitano deberá reflejarse en la actualización del decreto que da sustento jurídico a la ZMVM, así como en los instrumentos normativos que regulan su operación.
Para el ECUM, esta adecuación resulta indispensable para evitar discrepancias entre la delimitación operativa aprobada y el marco jurídico vigente, situación que podría generar incertidumbre en materia de planeación territorial, coordinación intergubernamental, programación de inversiones y aplicación de políticas públicas metropolitanas.
Aunque reconoció que las dinámicas urbanas evolucionan y pueden justificar la incorporación de nuevos territorios, planteó que las razones técnicas, funcionales y metodológicas que sustentan la nueva delimitación deben ser transparentes y estar debidamente documentadas.
El ECUM consideró que la próxima consulta pública del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México constituye una oportunidad para fortalecer estos criterios mediante la participación de especialistas, instituciones académicas, colegios de profesionistas, organizaciones sociales y ciudadanía.
Con casi 23 millones de habitantes, la ampliación de la ZMVM plantea el reto de convertir la coordinación institucional en una gobernanza efectiva, respaldada por un marco jurídico actualizado y una delimitación técnicamente sólida que permita impulsar un desarrollo territorial más ordenado, sostenible y equitativo.

