De acuerdo con especialistas de Kallify, estas estafas suelen operar mediante esquemas que aparentan legitimidad, pero carecen de sustento legal o físico.
Otra práctica común es la presión para tomar decisiones inmediatas, bajo el argumento de alta demanda o supuestas oportunidades limitadas. A esto se suma la falta de transparencia en la documentación, como permisos de construcción, uso de suelo o antecedentes del desarrollador, lo que incrementa el riesgo para los compradores.
Frente a este panorama, la principal recomendación es realizar una verificación exhaustiva antes de comprometer recursos. La dictaminación jurídica del inmueble se posiciona como una herramienta clave, ya que permite validar la identidad del vendedor, confirmar la situación legal del terreno y detectar posibles adeudos, gravámenes o conflictos legales.
La verificación física del proyecto es otro paso esencial. Visitar el terreno o la obra permite corroborar la existencia y el avance real del desarrollo, reduciendo la dependencia de renders o materiales promocionales que pueden ser engañosos.
En términos de pagos, los expertos sugieren utilizar únicamente medios bancarios y solicitar recibos oficiales, ya que estos documentos serán fundamentales para respaldar la operación durante el proceso de escrituración.
De acuerdo con Kallify, la Proptech Legaltech enfocada en brindar seguridad jurídica a los compradores y vendedores de vivienda, en un mercado inmobiliario en crecimiento, la información, la prevención y el acompañamiento profesional se convierten en los principales aliados para evitar fraudes.

