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Corporación Inmobiliaria Vesta reportó resultados sólidos al cierre del cuarto trimestre de 2025, con un crecimiento de doble dígito en ingresos anuales, mayor actividad de arrendamiento y una mejora significativa en su estructura financiera. A pesar de ello, anualmente mostró una disminución en su nivel de ocupación.

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Durante 2025, los ingresos totales ascendieron a 283.2 millones de dólares, mientras que los ingresos por rentas alcanzaron 273.6 millones, un incremento anual de 11.8%, por encima del rango alto de su guía de 10% a 11 por ciento.

Según su reporte trimestral al cuarto trimestre de 2025, enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV)la empresa indicó que el margen NOI Ajustado se ubicó en 94.8%, superior a lo previsto, y el margen UAFIDA Ajustado alcanzó 84.4%, en línea con la guía revisada. El FFO cerró el año en 174.9 millones de dólares, un aumento de 9.2% frente a 2024.

 

En materia operativa, la compañía registró una actividad de arrendamiento por 6.9 millones de pies cuadrados en el año, de los cuales 1.9 millones correspondieron a nuevos contratos y 5.0 millones a renovaciones, el mayor nivel de renovaciones en los últimos tres años, con un plazo promedio ponderado de siete años. Las renovaciones y re-leasing sumaron 5.4 millones de pies cuadrados, con un spread promedio de 10.8 por ciento.

 

Solo en el cuarto trimestre, la actividad de arrendamiento fue de 1.9 millones de pies cuadrados, impulsada por nuevos contratos en sectores como electrónica, aeroespacial y automotriz.

 

La ocupación total del portafolio se ubicó en 89.7%, mientras que la ocupación estabilizada alcanzó 93.6% y la de mismas tiendas 95.0 por ciento. Dicho resultado contrasta con “la ocupación total del portafolio de Vesta en el cuarto trimestre de 2024 que alcanzó 93.4%, mientras que la ocupación estabilizada y mismas tiendas alcanzó 95.5% y el 97.6%, respectivamente”. Es decir, se observó una disminución de 3.7 puntos porcentuales en la ocupación total del portafolio.

 

Con respecto al frente financiero, la compañía liquidó durante el año su línea de crédito Metlife II y su línea incremental asociada, por un total de 176.6 millones de dólares, y posteriormente prepagó el crédito Metlife III por 118 millones. Con ello, la empresa quedó sin deuda garantizada, fortaleciendo su flexibilidad financiera.

En desarrollo, inició la construcción de dos nuevos edificios —uno especulativo en Guadalajara y otro built-to-suit en Querétaro— con una inversión de 59 millones de dólares y un rendimiento esperado sobre costo de 9.9 por ciento.

 

 

Y en línea con su estrategia ESG, la empresa fue incluida por sexto año consecutivo en el Índice S&P/BMV Total ESG México y por tercer año en el S&P Global Sustainability Yearbook, además de mantener calificación AA por parte de MSCI.

Sobre el reporte, Barclays indicó que Vesta registró otro conjunto de sólidos resultados, respaldados por sólidas operaciones. A pesar de que 2025 fue un año difícil en términos de visibilidad, el modelo de negocio de Vesta demostró ser resiliente.