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Comprar vivienda en Estados Unidos requiere ingresos anuales de 111 mil dólares, 46% más que lo necesario para pagar renta, según Redfin. Aunque la brecha se reduce, la compra sigue fuera del alcance del ingreso promedio familiar.

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Acceder a una vivienda en Estados Unidos sigue siendo un reto financiero importante, especialmente para quienes buscan comprar. De acuerdo con un análisis reciente de Redfin, una familia necesita ganar en promedio 111,252 dólares al año para poder adquirir una casa de precio medio en el país sin destinar más del 30% de sus ingresos al pago mensual de la hipoteca.

 

En contraste, para pagar una renta promedio se requieren 76,020 dólares anuales, lo que significa que comprar exige ingresos 46% mayores que alquilar.

 

La brecha se reduce, pero sigue siendo amplia

Y aunque la diferencia continúa siendo significativa —unos 35 mil dólares adicionales al año para comprar frente a rentar—, es la menor registrada en los últimos tres años.

A finales de 2023 que el ingreso necesario para comprar superaba en más de 66% al requerido para alquilar. Hoy la brecha se ha moderado debido a dos factores principales: una ligera caída en los costos de financiamiento hipotecario y un incremento sostenido en las rentas.

Hace un año, una familia necesitaba cerca de 116 mil dólares para comprar una vivienda típica. Hoy esa cifra ha bajado alrededor de 4% anual, impulsada por tasas hipotecarias promedio cercanas al 6.1%, frente a casi 7% del año pasado.

¿Cómo se compara con el ingreso promedio?

El ingreso familiar medio en Estados Unidos se estima en 86,185 dólares anuales. Esto implica que la familia promedio gana alrededor de 25 mil dólares menos de lo que se requiere para comprar una vivienda típica.

Por el contrario, en el mercado de alquiler, el ingreso promedio sí alcanza: el hogar medio gana cerca de 10 mil dólares más de lo necesario para cubrir la renta mensual promedio, que actualmente ronda los 1,901 dólares.

 

En otras palabras, para la mayoría de los estadunidenses, alquilar sigue siendo financieramente más viable que comprar.

 

Pagos mensuales: hipoteca vs renta

De acuerdo con los expertos, el precio medio de una vivienda en venta se ubica en 426,747 dólares, lo que se traduce en un pago hipotecario mensual aproximado de 2,675 dólares.

Por su parte, el alquiler promedio nacional está cerca de los 1,900 dólares mensuales. Aunque las rentas han aumentado alrededor de 2% anual, el crecimiento salarial —cercano al 3.7%— ha permitido que la accesibilidad al alquiler mejore ligeramente.

Con lo que respecta a la compra, la combinación de menores tasas hipotecarias y un mercado con mayor inventario ha dado más poder de negociación a los compradores, lo que ha ayudado a estabilizar los costos.

 

 

Las ciudades donde comprar es casi imposible

 

Las diferencias entre comprar y rentar se amplían de forma significativa en algunas áreas metropolitanas, particularmente en California.

 

Por ejemplo, en San José, un comprador necesita ingresos anuales de 374,241 dólares, casi tres veces más que lo necesario para alquilar en esa ciudad. En San Francisco, la cifra supera los 291 mil dólares, y en Seattle rebasa los 192 mil dólares.

En estos mercados, el pago hipotecario mensual puede superar los 9 mil dólares, mientras que la renta promedio se ubica muy por debajo de esa cifra.

Lugares donde la brecha es menor

 

Y en contraste, ciudades como Pittsburgh, Nueva Orleans y Cleveland muestran diferencias mucho más moderadas entre compra y alquiler, con primas que van de 13% a 21% adicionales para quienes desean comprar.

 

En estas zonas, los precios de venta promedio están por debajo de 300 mil dólares, lo que reduce la presión sobre los ingresos requeridos.

Tendencias hacia 2026

Redfin anticipa que la accesibilidad para comprar podría mejorar gradualmente si las tasas hipotecarias se mantienen cerca del 6% y el crecimiento salarial supera el aumento en los precios de la vivienda.

A su vez, en el mercado de alquiler, aunque los precios siguen altos, en algunas ciudades como Austin, Denver o Phoenix ya comienzan a observarse ajustes a la baja.

 

Concluyen los expertos que, el mercado residencial estadunidense muestra señales de estabilización tras años de fuerte presión. Sin embargo, para millones de familias, la compra de vivienda aún requiere ingresos considerablemente superiores al promedio nacional, manteniendo al alquiler como la opción más alcanzable en el corto plazo.