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2026 será un año decisivo para América del Norte por la revisión del T-MEC y el Mundial 2026, en un contexto de tensiones geopolíticas, aranceles de Trump y bajo crecimiento en México, Estados Unidos y Canadá.

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Año decisivo para América del Norte, así califica Delia Paredes su visión del 2026 presentada en el 15º HVS MexHIC Mexico Hotel & Tourism Investment Conference bajo el nombre “Sin brújula, sin árbitro y sin red”.

 

Las tres naciones aludidas –Estados Unidos, Canadá y México– tendrán este año un par de eventos memorables para sus respectivas economías, en coincidencia por las mismas fechas: revisión del Tratado de Libre Comercio, T-MEC, en julio, y el Mundial de Futbol (11 de junio al 19 de julio) que tendrá lugar en los tres países.

 

La experta comentó que habrá quien considera que el Mundial no afectará, al no trastocar la economía. Pero lo que sí puede hacer es retrasar decisiones para después de que finalice la competencia deportiva, podría retrasarse para la segunda mitad del año y esto podría animar un poquito más la economía del trío de países –al menos la mexicana–, en el primer semestre del año.

La profesora Paredes recordó que cuando se negoció el T-MEC, el presidente Donald Trump quería que durara seis años y se extinguiera. En esa reunión, lo convencieron de que no debía ser así, que esto tenía que ser visto como un tema de largo plazo. “Y lo que se hizo fue decir, vamos a ponerlo por 16 años y al sexto año nos vamos a sentar a revisar, no a renegociar. La revisión sería con qué estamos contentos, con qué no, qué podemos hacer. Eso es en donde estamos ahora.

“Se ha empezado a hablar mucho de eso porque Estados Unidos tiene un proceso en el que 180 días antes tiene que llamar a consultas, se tienen que pedir comentarios de cómo, qué tal es la gente. La verdad, esto ya empezó y los comentarios son a favor, o sea, no hay deseos que termine el T-MEC de parte de Estados Unidos”.

 

Los escenarios del futuro del T-MEC son: estamos contentos con el Tratado, podemos concretar una extensión de otros 16 años, que sería el 2042, pero al sexto año, que sería el 2032, volvemos a sentarnos a ver y así se sigue el proceso. ¿Qué pasa si no? Serían revisiones anuales hasta que se extinga el Tratado en 2036.

 

Los beneficios del Mundial

El Mundial de futbol podría impulsar un poco a la economía mexicana en términos de infraestructura, porque los estadios realmente ya existen. Para el estadio de Guadalajara se invirtieron 12.5 millones de dólares, 750 millones de dólares en la remodelación del aeropuerto y el estadio Azteca, y 418 millones de dólares en el estadio de Monterrey. “Si bien no es un gasto especial o un impulso especial desde el lado de la inversión y de la infraestructura, sí puede ser del consumo, como la compra de bienes duraderos como pantallas de televisión y salidas a restaurante o reuniones para ver los partidos”.

La geopolítica por delante

Por otra parte, continuó Delia Paredes, en el pasado Foro Económico Mundial de Davos 2026, se realizó una encuesta entre empresarios y les cuestionaron cuáles consideran los riesgos económicos existentes, divididos en corto y largo plazo. Los primeros diez riesgos en el corto plazo y en el largo plazo no son económicos, son geopolíticos, tecnológicos y sociales. “Y no cabe duda que lo estamos viendo, el tema de la confrontación geopolítica, pues diario tenemos un tema nuevo del que hablar, del cual analizar”. En cuarto sitio aparecen los eventos de clima extremo, como el calentamiento global y el clima”.

Se espera para este año que las economías avanzadas tengan un crecimiento estable, quizás en Estados Unidos, que podría crecer 2-2.5%, especialmente por la inversión tecnológica. La Eurozona crecerá entre el 1.3-1.4%, con países del área que destacarán como España, Francia, Italia y Alemania. China se está olvidando de los crecimientos 6-7% de hace 5-6 años; ahora, las estimaciones del FMI son de alrededor de 4.5%. Brasil tuvo una desaceleración en 2025 y se espera se recupera.

 

México, después de un crecimiento marginal en 2025, este año se espera una recuperación con el tema del Mundial, aunado también con el tema de una recuperación de la inversión pública. Este 2026 son esperados niveles de crecimiento de 1.4-1.5% en los próximos dos años. “Sigue siendo muy bajo con respecto a lo que estábamos acostumbrados previo a la pandemia, que estábamos creciendo cerquita de 2 o inclusive un poquito arriba de 2. Y esto tiene que ver mucho también con toda la incertidumbre alrededor del escenario económico”.

 

El estilo Trump

Para la experta, Trump está usando los aranceles como método para obtener lo que quiere. Los impuestos han evolucionado, pasaron de ser herramientas para corregir desequilibrios en el comercio a ser utilizados para distintos propósitos. Y para ello cuenta con tres argumentos para imponer los aranceles.

El primero es la sección 232 –acero, autopartes, productos de madera, farmacéuticos–, que grava con el 25%, menos a los productos que entran por vía de México, país que tiene la posibilidad de quedar mejor parado frente al resto del mundo, porque por ahí entra la mayor parte de los productos que llegan a Norteamérica y eso hace que el arancel sea más bajo. Luego está la sección 301, que es la de las competencias desleales, que es la que está usando principalmente contra China.

Y luego está la IEEPA (International Emergency Economic Powers Act, ley de poderes económicos de emergencia internacional), que, de declarar una emergencia internacional, Trump puede imponer los aranceles, que ya los aplicó en abril del 2025.

 

A manera de conclusión, la maestra Paredes comenta que México podría tener una posición competitiva poniéndole un ojo a la inflación porque podría intervenir en el manejo macroeconómico. “[2026] es un año en el que hay que gestionar riesgos, hay que empezar a hacernos a la idea de que hay un nuevo orden mundial, priorizar resiliencia y distinguir entre qué parte es cíclica y qué parte es un crecimiento sostenible o qué parte del problema es estructural”.