Estudios en Estados Unidos indican que 19% de los colaboradores prefieren trabajar la totalidad del tiempo en casa; 52% prefiere tener la flexibilidad de la oficina compartida (28% de 3 o 4 días; y 24%, de 1 a 2 días en la oficina).

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Según un estudio del académico Nicholas Bloom de la Universidad de Stanford, una empresa que implementó al 50% de su fuerza de trabajo la versión remota, se observó un mejor desempeño laboral un 13%, situación que hemos visto en muchas empresas.

Sin embargo, en un nuevo estudio realizado al inicio de la pandemia, Nicholas Bloom consideró que el home office no es sostenible mientras estén todos los miembros de una familia bajo el mismo techo, ya que indicó, se está trabajando desde casa junto a los hijos, en espacios inadecuados, sin opciones ni días en la oficina, lo que está creando una caída en la productividad empresarial.

Más elementos

El concept home office o trabajo remoto fue un esquema implementado por algunas grandes empresas de tecnología al total de sus plantillas laborales en los años 90, sin embargo, resultó en un completo fracaso debido a la falta de tecnología y de presupuesto para acondicionar hogares.

En ese entonces, las empresas dieron a sus colaboradores un presupuesto para comprar mobiliario ergonómico y desarrollar sus actividades laborales, pero se redujo la productividad y las empresas se dieron cuenta que existen múltiples razones por las cuales un modelo 100% de trabajo desde casa simplemente no funciona si no se toma en cuenta la colaboración, comunicación, una cultura organizacional y un sentido de pertenencia.

Estudios recientes en Estados Unidos indican que 19% de la planta laboral prefiere trabajar la totalidad del tiempo desde casa; mientras que 52% prefiere tener la flexibilidad de ir a la oficina (28% 3 o 4 días y 24% 1 o 2 días en la oficina) y el 29% restante laborar la totalidad del tiempo desde la oficina.

El trabajo remoto debe de ser solo una alternativa más que se ofrece a la fuerza laboral, dentro de los que se encuentra la oficina corporativa y los espacios colaborativos o coworking que incluyen espacios temporales o desde una cafetería, además de un parque u otros espacios.

“El nuevo desafío que afrontan las empresas es entender qué empleado, dada su función, generación y características socio-económicas, debe de regresar a la oficina de manera definitiva o parcial, y quién se debe mantener en trabajo remoto, para que se maximice la productividad”, destacó Sergio Pérez Castilleja, director ejecutivo de Cuentas Corporativas en América Latina de Newmark.

Si a lo anterior aunamos los retos del teletrabajo en América Latina, muchos de los colaboradores tienen limitaciones en calidad de conectividad, espacio suficiente para trabajar desde casa y sobrepoblación, por lo que creemos que el porcentaje de regreso será mucho mayor al que se presenta en Estados Unidos, subrayó por su parte, Ignacio Arellano, director asociado de Servicios Corporativos Globales de Newmark.

Nuevo marco normativo

El pasado 12 de enero del año en curso entraron en vigor las reformas al Artículo 311 de la Ley Federal del Trabajo en materia de teletrabajo o home office en México. Al respecto, la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján, detalló que tanto la organización como el colaborador deben de establecer las condiciones del teletrabajo por escrito y el colaborador tendrá siempre el derecho de poder regresar a una modalidad presencial.

Dentro de las nuevas obligaciones para las empresas se encuentran las siguientes:

1.- Proporcionar, instalar y encargarse del mantenimiento de los equipos necesarios para el teletrabajo.

2.- Recibir oportunamente el trabajo y pagar los salarios en la forma y fechas estipuladas.

3.- Asumir los costos derivados del trabajo a través de la modalidad de teletrabajo, incluyendo, en su caso, el pago de servicios de telecomunicación y la parte proporcional de electricidad.

4.- Respetar el derecho a la desconexión al término de la jornada laboral e inscribirlas al régimen obligatorio de la seguridad social.

En este sentido, Pérez añadió que los retos que presenta la nueva legislación mexicana en teletrabajo son:

1.- No se especifica si el 40% del tiempo incluye el coworking en espacios públicos como cafés o restaurantes

2.- No hay una definición clara de los equipos que las empresas tienen que instalar en los domicilios

3.- ¿Cómo se calculará el consumo eléctrico y de datos para hacer un prorrateo justo?

4.- El dar libertad de regresar a la oficina en cualquier momento puede implicar problemas de doble inversión en infraestructura y retos logísticos para las empresas

5.- No contempla reglas para el cumplimiento de la NOM 35 respecto al estrés en el trabajo