La CBRE señaló que será prioritario garantizar la comunicación oportuna y completa al colaborador para minimizar riesgos.

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Los dueños de activos inmobiliarios deben plantear estrategias para cuando los inquilinos regresen a su lugar de trabajo. A través de herramientas e investigación que se han llevado a cabo a nivel mundial sobre cómo implementar las mejores estrategias, se busca orientar a clientes compartiendo las mejores prácticas alrededor del mundo.

Lo anterior contempla mejorar los espacios de trabajo conforme se vaya analizando cuales son las necesidades de cada cliente, las cuales deben considerar, entre otras variables:

1. Planificación de los flujos. Contar con un plan estructurado de cómo va a recibir nuevamente a los empleados en el edificio, conlleva evitar grandes aglomeraciones en lobbies, elevadores, y áreas comunes, principalmente.

2. Regreso paulatino. Una cuestión importante es dar certeza a los usuarios de que se están tomando medidas para mantenerlos seguros ante la pandemia, como el uso institucional de cubrebocas, gel antibacterial, lavado de manos, sana distancia, sanitización y la implementación de horarios escalonados para evitar congestión de colaboradores.

3. ¿Continuará el home office? Los colaboradores necesitan interacción constante con la gente de su entorno laboral. Ante el reto, la flexibilidad plantea que el trabajador pueda tener días de trabajo en casa y solo si es primordial, asistir a la oficina.

Pese a que hay ciertas actividades que no requieren de la presencia física, también se necesita flexibilidad implementar salidas anticipadas para un porcentaje de la superficie arrendada para complementar diversas estrategias de negocio.

4. Retail y nueva normalidad. Hay oportunidades para beneficiar a los centros comerciales. Aquí, los pedidos en línea son un parteaguas para el retail en México. Lo anterior implica nuevas maneras de operar centros comerciales. Ahora se requieren áreas más grandes para entrega de mercancías, pero también más tecnología para conocer los nuevos hábitos de compra en los clientes.

5. Cambios presenciales. Aunque se espera que el home office no reduzca la demanda de oficinas, eventualmente las personas regresarán por una mejor conectividad, mayor productividad y guerra por el talento. La menor densificación implicaría una reducción del espacio.

Lo que deben tener en cuenta los clientes en este regreso a las oficinas es construir la planeación apegada a los lineamientos del gobierno, cuidando la seguridad de los colaboradores haciéndolas acordes a las necesidades de cada empresa.

También será prioritario garantizar la comunicación oportuna y completa al colaborador para minimizar riesgos, destaca CBRE.