Pretenden buscarle un valor más alto que el Bitcoin; tendrá el respaldo de un negocio inmobiliario y de desarrollo de complejos turísticos frente al mar.

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Pretenden buscarle un valor más alto que el Bitcoin; tendrá el respaldo de un negocio inmobiliario y de desarrollo de complejos turísticos frente al mar.

Los empresarios, César Hank Inzunza y Cuauhtémoc Hank Myers, han apostado por las criptomonedas y tienen un nuevo proyecto llamado Milcoin: una moneda digital que, esperan, sea la primera en su tipo: una con mayor valor que Bitcoin.

Aseguran que sus ventajas sobre otros activos digitales se encuentran en su respaldo. Y es que, mientras una criptomoneda basa su fortaleza en la confianza que en ella tienen sus usuarios, Milcoin tiene un respaldo real.

Steven Schwartz, Strategic Marketing Advisor de Milcoin Network, dijo en entrevista para un medio mexicano, que el valor de la moneda se respalda en un negocio inmobiliario y de desarrollo de complejos turísticos frente al mar. Cabe destacar que la cartera de adquisiciones consta de 5 millones de hectáreas con más de mil kilómetros de playa en países como México, Bahamas y Colombia.

La estructura de la inversión se desglosa en bloques integrados, con un total de 18 mil unidades. Cada uno contiene 32 instrumentos financieros, 2 mil Milcoins de libre comercio y 2 mil acciones por cada una de las siete empresas que integran el proyecto. Ante esto, el pronóstico de la compañía es que el valor de Milcoin se ubique en mínimo 10 mil dólares, que es más del doble de Bitcoin (3 mil 948 dólares). Las acciones de seis de las siete empresas tendrán un valor de 150 dólares, y otro papel por 250, de la matriz.

La inversión requerida a los extranjeros interesados en la criptomoneda Milcoin es de mil dólares (alrededor de 19 mil 159 pesos, a precio de 19 de febrero); en tanto, para las personas que habitan en México, el costo es de 250 dólares (4 mil 789 pesos).

La firma utiliza sus activos financieros como método para financiar la cartera de adquisiciones. Este esquema le permite conseguir el objetivo sin requerir deuda. En tanto, los inversionistas se benefician de un sofisticado instrumento denominado derecho de apreciación.

El derecho de apreciación se encuentra adjunto en cada valor del proyecto. Consiste en que, si alguno de ellos no alcanza su precio estimado, el inversionista recibirá sin costo monedas o acciones adicionales para cubrir la disparidad entre el precio del mercado y lo proyectado.