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El Grupo Aeroportuario del Pacífico busca que al menos 50% de los residuos generados en sus terminales sean aprovechados y dejen de llegar a rellenos sanitarios para 2029. La estrategia contempla infraestructura, separación de materiales y participación de toda la comunidad aeroportuaria.

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La gestión de residuos se ha convertido en uno de los componentes de la estrategia ambiental de los aeropuertos. Para Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), el reto consiste en reducir progresivamente la cantidad de materiales que terminan en rellenos sanitarios mientras mantiene el crecimiento de sus operaciones.

 

Como parte de su Plan de Sostenibilidad 2025-2029, GAP estableció el objetivo de que al menos 50% de los residuos generados en sus aeropuertos eviten la disposición en rellenos sanitarios para 2029.

 

La meta cobra relevancia por la escala de la operación del grupo. Durante 2025, GAP atendió 63.7 millones de pasajeros en su red de 14 aeropuertos en México y Jamaica, con una participación de alrededor de 30% del tráfico de pasajeros del país.

Ese volumen de usuarios también representa una generación importante de residuos y, por ello, la estrategia plantea intervenir distintas etapas del manejo de materiales, desde su separación hasta su almacenamiento, recolección y aprovechamiento.

Más residuos enviados a aprovechamiento

Los resultados registrados en 2025 muestran un incremento en los materiales que GAP destinó a procesos de aprovechamiento.

Durante ese año se canalizaron 1,669 toneladas de residuos a procesos de aprovechamiento, frente a las 1,295 toneladas registradas en 2024.

 

Del volumen de 2025, 1,570 toneladas correspondieron a los aeropuertos ubicados en México y 99 toneladas a Jamaica.

 

Para avanzar hacia la meta de 2029, el grupo contempla fortalecer la infraestructura destinada a la gestión de residuos, con mejoras y ampliaciones en almacenes y equipamiento ambiental en sus terminales mexicanas.

La estrategia también considera la instalación y operación de contenedores para separar materiales desde el punto donde se generan, así como procesos homologados para su manejo y colaboración con recolectores y recicladores.

El esquema involucra además a otros actores que forman parte de la operación cotidiana de una terminal aérea, entre ellos locatarios, pasajeros y trabajadores.

La infraestructura también cambia

La reducción de residuos no depende únicamente de separar basura. Para GAP, avanzar hacia un modelo de mayor aprovechamiento requiere adaptar espacios y procesos dentro de los aeropuertos.

 

 

La infraestructura para separación y almacenamiento temporal, el equipamiento ambiental y la organización de los procesos de recolección forman parte de las medidas previstas para mejorar el manejo de los materiales.

 

Esta transformación ocurre mientras los aeropuertos enfrentan una demanda creciente y mayores exigencias en materia ambiental. En ese escenario, la planeación de nuevas instalaciones y la modernización de las existentes incorporan aspectos relacionados con el uso eficiente de recursos, manejo de residuos, consumo de agua, energía y reducción de emisiones.

 

La Paz reduce plásticos de un solo uso

Uno de los ejemplos de las medidas que GAP está implementando se encuentra en el Aeropuerto Internacional de La Paz, que en mayo de 2026 se convirtió en el primer aeropuerto de México en obtener el distintivo Desplastifícate.

Se obtuvo el reconocimiento después de reducir, durante seis meses, el uso de 41,119 artículos de plástico de un solo uso, equivalentes a 192.5 kilogramos.

Entre las acciones estuvieron la sustitución de productos desechables por alternativas reutilizables, la instalación de dispensadores de salsas y la reducción del uso de cubiertos desechables en el comedor de empleados.

Aunque estas acciones representan una parte del manejo integral de residuos, muestran cómo los cambios pueden aplicarse tanto en áreas operativas como en los espacios utilizados por trabajadores, pasajeros y establecimientos comerciales.

Una tendencia que alcanza a la industria aeroportuaria

La estrategia de GAP forma parte de una transformación más amplia de la actividad aeroportuaria, en la que los objetivos ambientales se incorporan a la operación y a la planeación de infraestructura.

En materia climática, el programa Airport Carbon Accreditation contabilizó 590 aeropuertos acreditados en 91 países entre mayo de 2024 y mayo de 2025. En conjunto, estas terminales representaron 53.6% del tráfico mundial de pasajeros.

 

GAP participa en este programa con la totalidad de sus aeropuertos acreditados. Al cierre de 2025, cinco se encontraban en Nivel 2 y nueve en Nivel 3.

 

Mientras la acreditación aborda principalmente la gestión y reducción de emisiones de carbono, el manejo de residuos representa otro de los frentes en los que los aeropuertos buscan disminuir su impacto ambiental.

El reto hacia 2029

GAP estableció en 2025 un Plan de Gestión de Residuos como parte de su estrategia ambiental. El siguiente paso será ampliar la recuperación de materiales y reducir gradualmente aquellos que terminan en disposición final.

Alcanzar una desviación de 50% de los residuos de los rellenos sanitarios para 2029 implicará mantener y ampliar la infraestructura para separación y almacenamiento, mejorar los procesos de recuperación y fortalecer la coordinación entre los distintos participantes de la comunidad aeroportuaria.

Para los aeropuertos, el desafío no se limita a atender un mayor número de pasajeros. También implica desarrollar una operación capaz de utilizar los recursos de manera más eficiente y responder a las nuevas exigencias ambientales.

 

En este sentido, la gestión de residuos se incorpora a una agenda más amplia en la que infraestructura, eficiencia operativa y sostenibilidad comienzan a formar parte de una misma estrategia para el crecimiento de las terminales aéreas.