La inversión de las empresas en el sector construcción se estancó a lo largo del año pasado. La inversión fija bruta en construcción presentó en noviembre una contracción de -3.3% anual, lo que determinó que en forma acumulada los primeros 11 meses del año 2018 tuviera un crecimiento de apenas 0.2%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La inversión de las empresas en el sector construcción se estancó a lo largo del año pasado. La inversión fija bruta en construcción presentó en noviembre una contracción de -3.3% anual, lo que determinó que en forma acumulada los primeros 11 meses del año 2018 tuviera un crecimiento de apenas 0.2%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

A lo largo del año, la inversión residencial ha sido el soporte del sector, con un incremento de 2.3% anual de enero a noviembre; en contraste, la inversión no residencial presentó un retroceso a  tasa anual de -1.8 por ciento.

En noviembre, en particular, ambas actividades observaron una contracción en su inversión, la primera en -2.4% y la segunda en -4.1 por ciento.

Para los analistas de Banorte, consideran que la inversión en construcción permanecerá débil por lo menos en los próximos meses. “La evidencia anecdótica sugiere que el panorama para la inversión hacia delante sigue siendo retador ante mayores precios de materias primas (particularmente en la construcción), así como por menores niveles de confianza empresarial en cuanto al momento adecuado para invertir”.

Sobre la inversión fija bruta general, señalaron que “el reporte de hoy apunta a una mayor debilidad en la inversión en los próximos meses derivado de una perspectiva de crecimiento económico más débil, condiciones financieras menos laxas y afectaciones recientes en las cadenas de suministro”.