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El gasto de los hogares ligó tres meses consecutivos de avances, apoyado por la demanda interna, las remesas y el consumo previo al Mundial de Futbol. Los analistas prevén que la segunda mitad del año mantendrá un crecimiento positivo, aunque más moderado.

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El consumo privado en México mantuvo una trayectoria positiva durante mayo, al registrar un crecimiento mensual de 0.1% con cifras desestacionalizadas, acumulando tres meses consecutivos de avances, aunque con un ritmo más moderado respecto a meses previos.

 

De acuerdo con los análisis de Banorte y Monex, el desempeño del consumo confirma la resiliencia de la demanda interna, pese al entorno de desaceleración económica y a la incertidumbre que prevalece tanto en el ámbito nacional como internacional.

 

Ahora bien, el principal impulso provino del consumo de bienes y servicios nacionales, que aumentó 0.3% mensual. En contraste, el gasto en bienes importados retrocedió 1.2%, acumulando dos meses consecutivos de caídas.

En su comparación anual, el consumo privado mostró una aceleración. Monex destaca que avanzó 2.6%, su décimo cuarto mes consecutivo de crecimiento, impulsado tanto por el consumo de bienes nacionales como por el de bienes importados.

 

Banorte, por su parte, resalta que el consumo continúa mostrando fortaleza gracias a factores como las remesas, una inflación relativamente contenida y un mercado laboral que, aunque comienza a mostrar señales de enfriamiento, mantiene niveles históricamente bajos de desempleo.

 

Los analistas también identifican factores extraordinarios que favorecieron el gasto de los hogares durante mayo. Entre ellos sobresale la campaña comercial Hot Sale y las compras anticipadas relacionadas con el Mundial de Futbol, particularmente de televisores y otros bienes duraderos, lo que fortaleció el consumo discrecional antes de la celebración del torneo.

 

 

No obstante, ambas instituciones coinciden en que el dinamismo del consumo comienza a moderarse. Monex señala que el crecimiento mensual perdió impulso por segundo mes consecutivo, mientras que Banorte anticipa que durante la segunda mitad de 2026 el gasto de las familias seguirá expandiéndose, aunque a un ritmo más contenido.

 

Y entre los factores que seguirán respaldando el consumo destacan un posible repunte del crédito al consumo favorecido por menores tasas de interés, una mayor estabilidad en las remesas y un entorno de inflación controlada. Sin embargo, el gasto de los hogares tendería a desplazarse desde bienes duraderos hacia bienes no duraderos y servicios básicos, una vez concluido el efecto asociado al Mundial.

 

En este contexto, el consumo privado continúa siendo uno de los principales soportes de la actividad económica, aunque su capacidad para sostener el crecimiento dependerá de la evolución del empleo, el ingreso de los hogares y la confianza de los consumidores durante el resto del año.