Aunque el país alcanzó una IED de 40 mil 871 millones de dólares al cierre del último ejercicio, el dinamismo que exige este nuevo ciclo económico no siempre encuentra eco en la operación interna de las compañías.
El problema no es menor. Diversos estudios señalan que hasta el 50% del tiempo de los equipos de ventas se destina a actividades administrativas y de reporte, en detrimento de funciones estratégicas como la prospección y el cierre de acuerdos. En un entorno donde la velocidad de ejecución se vuelve clave, esta ineficiencia se traduce en oportunidades desaprovechadas.
La automatización aparece como una solución concreta. Según el análisis, su implementación puede recuperar hasta 20% del tiempo comercial y elevar indicadores clave sin necesidad de incrementar la nómina. Un ejemplo es el uso de recordatorios automatizados, que ha permitido aumentar la asistencia a reuniones comerciales del 50% al 85 por ciento.
Sin embargo, la adopción tecnológica aún enfrenta retos. Aunque el 81% de los account managers utiliza algún sistema CRM, solo el 16% logra cumplir sus objetivos de ventas, lo que evidencia una brecha entre el uso de herramientas y su implementación estratégica.
En este contexto, la discusión sobre el nearshoring en México comienza a ampliarse. Más allá de la infraestructura y la ubicación geográfica, la capacidad de las empresas para operar con mayor eficiencia y rapidez podría definir quiénes capitalizan realmente la llegada de capital extranjero en los próximos años.
Finaliza el análisis señalando que “con el 78% de las empresas B2B adoptando ya alguna forma de Inteligencia Artificial, la pregunta para la alta dirección en México no es si la tecnología llegará a su sector, sino si la utilizarán para liberar el potencial de su equipo o para seguir gestionando la ineficiencia con herramientas más costosas”.