Arnulfo Rodríguez, economista principal de la institución señaló que las perspectivas de México son más favorables para 2026, porque se prevé que la inversión se recupere y el consumo privado siga siendo resiliente.
En conferencia de prensa indicó que las perspectivas son más favorables, primero por la revisión al alza respecto a su pronóstico anterior y además por una mejor respecto a 2025 cuando el Producto Interno Bruto (PIB) creció 0.8 por ciento.
A través del Informe ‘Situación México’ de la institución financiera, afirman que su nueva proyección de crecimiento se explica “por la prolongada resiliencia del consumo, y una recuperación gradual de la inversión, lo que sugiere que existirán mejores condiciones para la actividad económica y el empleo formal del país durante el año y prevé que la inflación subyacente retomará una tendencia descendente a partir del segundo trimestre”.
La actividad económica cerró el cuarto trimestre de 2025 con señales de dinamismo, al registrar un crecimiento trimestral de 0.9%, y se prevé una mejora durante 2026. Este avance estaría respaldado por la fortaleza del sector terciario y una recuperación gradual de la actividad industrial. Durante 2025, el comercio y los servicios crecieron 1.5%, impulsados principalmente por los servicios profesionales y de apoyo a las empresas, mientras que la industria retrocedió 1.1% debido a la caída en la construcción y la manufactura.
Desde la perspectiva de la demanda interna, el consumo continúa como el principal motor de la actividad económica. A diciembre registró un crecimiento acumulado anual de 1.2%, impulsado por un mayor gasto en servicios y en bienes importados, que avanzaron 1.4% y 3.5%, respectivamente. En contraste, la inversión mostró debilidad al contraerse 6.6% durante 2025, afectada por la disminución de 8.6% en maquinaria y equipo, así como de 4.6% en construcción.
En el ámbito externo, el banco anticipa que continúe el dinamismo del segmento manufacturero ligado al auge de la inversión en inteligencia artificial en Estados Unidos, especialmente en infraestructura de centros de datos y equipos para procesamiento de información. Este proceso podría impulsar una reconfiguración de la manufactura en México, con mayor participación de sectores distintos al automotriz. Con estos elementos, BBVA México estima que la economía registrará una recuperación gradual en 2026, con un crecimiento de 1.8%, y proyecta que el PIB se expandirá 2.0% en 2027, en un escenario que contempla una revisión exitosa del T-MEC y un efecto de arrastre positivo a partir del segundo semestre de 2026.