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El peso inicia la sesión con una depreciación de 0.52% o 9.3 centavos, cotizando alrededor de 17.88 pesos por dólar, con el tipo de cambio tocando un mínimo de 17.7666 y un máximo de 17.9046 pesos por dólar. La depreciación del peso ocurre a la par de un fortalecimiento del dólar de 0.26% de acuerdo con el índice ponderado, pues persiste la aversión al riesgo debido a la guerra en Irán.

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Durante la noche continuaron los ataques de Irán a ciudades de Israel y bases militares de Estados Unidos, a pesar de que ayer Donald Trump señaló que están en conversaciones para llegar a un acuerdo de cese al fuego. Por su parte, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, señaló que los ataques contra Irán siguen “con toda intensidad”. También se han reportado ataques en Arabia Saudita, Kuwait y Bahréin. A pesar de que en medios se menciona que ha aumentado ligeramente el cruce de buques por el estrecho de Ormuz, solo son los que cuentan con la autorización de Irán, por lo que el cruce sigue cerrado para la mayoría de las embarcaciones. Con esto, persisten las presiones al alza para los precios de los energéticos.

Además, se especula que los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita podrían unirse al conflicto abiertamente en contra de Irán, debido al fuerte daño que ha sufrido su infraestructura.

 

Por su parte, en la canasta amplia de principales cruces, las únicas divisas apreciadas hoy son: el rublo ruso con 1.58%, la corona noruega con 0.44%, el dólar taiwanés con 0.23%, el peso colombiano con 0.19%, la rupia india con 0.11% y el dólar de Hong Kong con 0.09 por ciento. Las divisas más depreciadas hoy son: el rand sudafricano con 1.43%, el florín húngaro con 0.96%, el peso chileno con 0.93%, el dólar australiano con 0.81%, el dólar neozelandés con 0.75% y el won surcoreano con 0.74 por ciento. El peso mexicano se ubica en la posición 11 entre las divisas más depreciadas.

 

En el mercado de materias primas se reanudaron las presiones al alza para los precios de energéticos:

  • El petróleo WTI inicia la sesión cotizando en 91.29 dólares por barril, con un avance de 3.59 por ciento. Desde que empezó la guerra acumula un avance de 36.48 por ciento.
  • El petróleo Brent empieza la sesión cotizando en 102.43 dólares por barril, con un avance de 2.49%, luego de que ayer cerró la sesión con una caída de 10.92 por ciento. Con esto, desde que inició la guerra suma un aumento de 40.57 por ciento.
  • El gas natural en Estados Unidos comienza la sesión cotizando en 2.93 dólares por millón de BTU, con una ganancia de 1.31%, luego de dos sesiones a la baja. Con esto, el precio del gas natural en Estados Unidos se ubica 2.45% por encima de su nivel previo al inicio de la guerra.
  • El gas natural en Europa cotiza en 53.67 euros por MWh, con un retroceso de 5.32 por ciento. El gas natural en Europa pierde por tercera sesión al hilo, sumando una caída de 13.24 por ciento. A pesar de esta corrección, el gas natural en euros sigue elevado, pues desde que comenzó la guerra muestra un avance de 67.92 por ciento.

Por su parte, los metales preciosos empiezan la sesión con pérdidas. Los metales preciosos pierden debido a que los aumentos en precios de energía elevan la probabilidad de que los principales bancos centrales a nivel global hagan incrementos de sus tasas de interés.

  • El oro inicia cotizando en 4,380 dólares por onza, con un retroceso de 0.61%, acumulando 10 sesiones seguidas de pérdidas, sumando un descenso de 15.63% en ese periodo.
  • La plata empieza la sesión cotizando en 68.53 dólares por onza con una pérdida de 0.88 por ciento. Así, este metal precioso acumula pérdidas en 5 de las últimas 6 sesiones.

Se observa en el mercado de capitales un desempeño mixto. En Asia, previo a las noticias de nuevos ataques en Medio Oriente, los mercados cerraron con ganancias, con el Nikkei 225 de Japón avanzando 1.43%, el Hang Seng de Hong Kong ganando 2.79% y el CSI 300 de Shanghái ganando 1.28 por ciento. En Europa, se observan pérdidas generalizadas, con el FTSE 100 de Londres perdiendo 0.23%, el CAC 40 de Francia perdiendo 0.22% y el DAX de Alemania perdiendo 0.82 por ciento. En Estados Unidos también se observan pérdidas, con el Dow Jones retrocediendo 0.60%, el S&P 500 perdiendo 0.65% y el Nasdaq perdiendo 0.69 por ciento.

Respecto a indicadores económicos, en Estados Unidos se publicó la encuesta ADP de empleo semanal correspondiente al 7 de marzo, mostrando un crecimiento promedio por semana de 10,000 posiciones laborales durante las 4 semanas previas, lo que indica que la debilidad en la creación de empleo se extendió a marzo. Debido a la severidad de la guerra y las presiones al alza para los precios de materias primas, el mercado no reaccionó a esta publicación.

En México, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) registró en enero una contracción mensual de 0.92%, más profunda de la contracción esperada de 0.21% de acuerdo con el Indicador Oportuno de la Actividad Económica. Este es el peor desempeño mensual desde diciembre del 2024. A tasa anual, el IGAE mostró un crecimiento de solamente 0.52%, por debajo del 2.27% en diciembre. La publicación del IGAE de enero es una mala noticia para el crecimiento del PIB en el primer trimestre, pues asumiendo que en febrero se observa un crecimiento de 0.14% (como indicó el IOAE) y que en marzo no se observa crecimiento alguno, el PIB mostraría una contracción trimestral de 0.78% y un crecimiento anual de 0.65 por ciento. De hecho, todo lo demás constante, tendría que observarse un crecimiento mensual superior al 2.4% en marzo para que no se observe una contracción trimestral al comienzo del año. Es importante recordar que las cifras del IGAE y el IOAE tienden a ser revisadas, en ocasiones de forma significativa.

Al interior, las actividades primarias se contrajeron 3.70% mensual y las actividades secundarias cayeron 1.09% mensual en enero. Todos los sectores de las actividades secundarias mostraron contracción, con la minería cayendo 1.14%, los servicios básicos 1.94%, la construcción 1.10% y la manufactura 1.10 por ciento. La última vez que esto ocurrió fue en julio del 2025. Por su parte, las actividades terciarias cayeron 0.92% mensual. Al interior, el peor desempeño se observó en los sectores de: servicios de esparcimiento, culturales y deportivos que cayeron 8.50%, servicios profesionales, científicos y técnicos que se contrajeron 2.77% y los transportes, correos y almacenamiento que cayeron 1.14 por ciento. No todos los sectores registraron deterioro, pues los servicios de información en medios masivos crecieron 1.81% mensual, a la par de los servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos con 1.35 por ciento.

Y a tasa anual, las actividades primarias crecieron 2.39% y las actividades secundarias se contrajeron 0.07 por ciento. Destacó al interior de las actividades secundarias la caída de la manufactura de 1.66% anual, acumulando 8 meses consecutivos de caídas y siendo el único sector de las actividades secundarias con contracción anual. Lo anterior confirma que la debilidad observada por la manufactura en 2025 se ha extendido al 2026. Finalmente, las actividades terciarias crecieron 0.89% anual, su menor crecimiento desde julio del 2025.

 

Por otro lado, la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) de enero de 2026 mostró que el valor de la producción creció 0.60% mensual, sumando cuatro meses de crecimiento. No obstante, a tasa anual, el valor de la producción cayó 1.10%, sumando 21 meses de contracción. Al interior, los sectores que registraron caídas anuales fueron: 1) petróleo y petroquímica (-39.16%), 2) agua, riego y saneamiento (-11.70%), 3) otras construcciones (-4.93%) y 4) edificación (-3.43%). Por el contrario, los dos sectores que mostraron crecimiento anual en enero fueron: transporte y urbanización (33.62%) y electricidad y telecomunicaciones (7.49%).

 

Y por sector contratante, el valor de producción de obras elaboradas por contratistas del sector público creció 16.43% anual, cortando una racha de 21 meses consecutivos de contracciones. Sin embargo, esto se debe a una baja base de comparación, pues en enero del año pasado la construcción del sector público registró la mayor caída anual en registro (-50.34%). Por su parte, el valor de producción de contratistas del sector privado cayó 8.88% anual, sumando contracciones en seis de los últimos siete meses.

En México, la inflación de la primera quincena de marzo se ubicó en una tasa quincenal de 0.62%, su tercera quincena al hilo de aceleración y siendo la más alta para un periodo igual desde 1998. La inflación no subyacente se aceleró a 1.96% quincenal, su tercera quincena consecutiva de aceleración y siendo la más alta para un periodo igual desde 1995, mientras que la inflación subyacente se aceleró a 0.22 por ciento. A pesar de que este componente también mostró aceleración, al comparar con periodos iguales, se registró la menor inflación desde el 2020.

La inflación no subyacente (1.96%) se aceleró por las presiones al interior de sus dos subcomponentes:

-             La inflación de agropecuarios se aceleró a 3.83% quincenal, su tercera quincena de aceleración y siendo la inflación más alta para un periodo igual en registro. Las presiones de este componente se dieron principalmente en las frutas y verduras, con una inflación de 8.34% quincenal, la más alta para un periodo igual en registro. Cabe mencionar que parte de este incremento se debió a los disturbios sociales (cierre de negocios y bloqueo de carreteras) en diversos puntos del país, así como por una baja oferta ante la falta de sembradíos también por la inseguridad pública. Por su parte, la inflación de productos pecuarios se ubicó en 0.52%, cortando una racha de siete quincenas en contracción.

-             La inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se aceleró a 0.48%, tras siete quincenas seguidas por debajo del 1 por ciento. Además, al comparar periodos iguales, esta es la primera inflación positiva desde el 2022. Esto luego del repunte de la inflación del rubro de energéticos, que se ubicó en 0.61% tras siete quincenas consecutivas en contracción. Este incremento en los precios de la energía se debe al inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ha elevado significativamente los precios globales de la energía. Por el contrario, la inflación de tarifas autorizadas por el gobierno se desaceleró a 0.26% quincenal, limitando el repunte de todo el componente, pero al comparar con periodos iguales es la inflación más alta desde el 2023.

A la par, la aceleración de la inflación subyacente (0.22%) se dio por un repunte en sus dos componentes:

-             La inflación de mercancías se aceleró a 0.20% quincenal, impulsada por una mayor inflación en sus dos rubros. La inflación de mercancías no alimenticias se ubicó en 0.22%, la más alta para un periodo igual desde el 2022. La inflación de mercancías alimenticias se mantuvo estable por tercera quincena al hilo, acelerándose ligeramente a 0.17 por ciento.

-             La inflación de servicios subió a 0.25%, mostrando un comportamiento estable con respecto a las dos quincenas anteriores en las que se mantuvo en 0.24%. Al comparar con periodos iguales es la más alta desde el 2024. Al interior, destacó el rubro de otros servicios, cuya inflación se aceleró a 0.34%, la más alta desde el 2024. Por su parte, la inflación de vivienda (0.19%) se mantuvo estable con respecto a la quincena anterior, aunque siendo la más alta para una quincena igual desde el 2024, mientras que la inflación de educación fue de 0.00%, en línea con su comportamiento histórico para una primera quincena de marzo.

De todo lo anterior, se puede concluir que la aceleración quincenal de la inflación general obedeció principalmente al componente no subyacente, cuyos subcomponentes fueron impulsados por los efectos de la guerra entre Estados Unidos e Irán y por la inseguridad pública en México.

 

A tasa anual, la inflación se disparó a 4.63%, la mayor inflación desde la segunda quincena de octubre e hilando dos quincenas por encima del 4 por ciento. Al interior, destacó la aceleración de la inflación no subyacente, que se ubicó en 5.18%, su tercera quincena seguida de aceleración y siendo la más alta desde la primera quincena de junio del 2025. Por su parte, la inflación subyacente se desaceleró ligeramente por tercera quincena al hilo, ubicándose en 4.46%, siendo la más baja desde la segunda quincena de diciembre del 2025.

 

Y al analizar los componentes de la inflación general a tasa anual destacó que:

-             La aceleración de la inflación no subyacente (5.18%) se dio principalmente por el rubro de agropecuarios, cuya inflación subió a 9.69%, la más alta desde la segunda quincena de noviembre del 2024. Esto debido al fuerte repunte de la inflación de frutas y verduras, que se ubicó en 23.91%, su nivel más alto desde la primera quincena de julio del 2024.

Por su parte, la inflación de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno se aceleró a 1.76%, siendo la inflación más alta desde la segunda quincena de diciembre del 2025. Sin embargo, esta aceleración obedeció únicamente a la mayor inflación de las tarifas autorizadas por el gobierno, que se ubicó en 6.10%, tras haberse mantenido oscilando por el 5% en siete de las últimas ocho quincenas. Por su parte, la inflación de energéticos cayó 0.60% anual, su quinta quincena consecutiva en contracción.

-             La inflación subyacente (4.46%) se desaceleró por tercera quincena consecutiva, debido a que la inflación de mercancías se desaceleró a 4.43%, hilando tres quincenas de desaceleración. Lo anterior en consecuencia de la desaceleración de la inflación de mercancías alimenticias, que se ubicó en 5.91%, cortando una racha de cuatro quincenas seguidas por encima del 6 por ciento.

No obstante, la inflación de servicios se aceleró a 4.49%, limitando la desaceleración de la inflación subyacente. Lo anterior fue consecuencia de la aceleración en dos de sus tres rubros, la inflación de otros servicios, que se ubicó en 5.22%, la más alta desde la segunda quincena de enero y la inflación de vivienda que se aceleró a 3.52%, siendo la mayor inflación desde la primera quincena de mayo del 2025.

En este contexto, el Banco de México debería cambiar su postura y discurso hacia uno restrictivo, manteniendo la tasa de interés sin cambios. Se han materializado riesgos al alza para la inflación, que podría seguir subiendo si la guerra en Irán y la inseguridad pública en México continúan. De no haber un cambio en su postura, el Banco de México podría sufrir una pérdida de credibilidad y generar desconfianza en el manejo de la política monetaria y compromiso de llevar la inflación al 3 por ciento.

 

Durante la sesión, se espera que el tipo de cambio cotice entre 17.75 y 17.99 pesos por dólar.

 

Mercado de Dinero y Deuda

En Estados Unidos, la tasa de las notas del Tesoro a 10 años muestra un aumento de 5.7 puntos base a 4.40 por ciento.

Mercado de Derivados

Para cubrirse de una depreciación del peso más allá de 19.50 pesos por dólar, una opción de compra (call), con una fecha de ejercicio dentro de 1 mes tiene una prima del 0.73% y representa el derecho, pero no la obligación a comprar dólares en el nivel antes mencionado.

Por otro lado, el forward interbancario a la venta se encuentra en 17.9266 a 1 mes, 18.1882 a 6 meses y 18.5391 pesos por dólar a un año.