|  

Viajar en 2026 será una decisión personal y emocional: los mexicanos priorizarán el bienestar, los logros propios y el deseo de viajar sin pretextos, de acuerdo con las Predicciones de Viaje 2026 de Booking.com.

3 No me gusta0

En 2026, el turismo estará marcado por una idea clave: viajar dejará de ser un premio reservado para fechas especiales y se convertirá en una decisión personal, ligada al bienestar, la identidad y los procesos individuales de cada viajero. Así lo anticipan las Predicciones de Viaje 2026 de Booking.com, que muestran un cambio profundo en la manera en que las personas —especialmente en México— conciben sus viajes.

 

De acuerdo con la encuesta, el 73% de los viajeros mexicanos afirma que no necesita una razón concreta para reservar un viaje. Además, uno de cada cuatro estaría dispuesto a visitar el destino de sus sueños sin esperar celebraciones tradicionales como cumpleaños, aniversarios o lunas de miel. El mensaje es claro: el viaje ya no depende del calendario social, sino del momento personal.

 

El viaje como reflejo de la vida personal

Los datos de Booking revelan que, para muchos viajeros, salir de viaje es una forma de reconocer el esfuerzo propio, cerrar etapas o iniciar nuevas. El 84% de los mexicanos considera que viajar es una manera de premiarse después de haber trabajado duro, mientras que otros lo hacen para marcar logros personales o emocionales que antes pasaban desapercibidos.

Bajo este contexto, los viajes funcionan como pausas significativas: espacios para reconectar, celebrar avances internos o simplemente darse permiso de disfrutar sin justificación externa. La idea de “esperar la ocasión perfecta” pierde relevancia frente a una pregunta más directa: ¿qué quiero reconocer o celebrar ahora?

 

 

Motivos más diversos y personales

 

Las razones para viajar en 2026 serán tan variadas como las historias personales de los viajeros. Según la encuesta, el 28% de los mexicanos viajaría para celebrar un nuevo empleo o un ascenso laboral; el 19% lo haría para conmemorar un logro relacionado con la salud o el bienestar; y el 17% aprovecharía un viaje para cerrar una ruptura sentimental. Incluso, un 10% reconoce que viajaría simplemente para estrenar una prenda que los haga sentirse bien consigo mismos.

 

Aun así, el dato más revelador es que la mayoría —ese 73%— viajaría sin ningún motivo específico, más allá del deseo de hacerlo. Esta tendencia confirma que el turismo se orienta cada vez más hacia experiencias que acompañan procesos personales, más que hacia celebraciones tradicionales.

Turismo más emocional y flexible

Para 2026, viajar será menos una obligación social y más una expresión de identidad. Los destinos, las experiencias y los tiempos de viaje se adaptarán a lo que cada persona necesita en ese momento de su vida. En ese escenario, plataformas como Booking.com buscan facilitar decisiones rápidas y flexibles, ofreciendo desde alojamiento y vuelos hasta experiencias y renta de autos en un solo lugar.

 

La conclusión es clara: el turismo de este año estará impulsado por viajeros que se priorizan, que celebran sus procesos y que entienden el viaje como parte de su historia personal, no como un evento excepcional. Viajar, simplemente, será una forma de reconocerse.