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España liderará el crecimiento del precio de la vivienda en Europa hasta 2028, con un alza prevista de 9.3% en 2026, más del doble del promedio europeo, según S&P Global.

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El mercado residencial europeo mantendrá una trayectoria ascendente en los próximos años, aunque con ritmos distintos entre países. De acuerdo con el informe European Housing Markets de S&P Global, España será el mercado con mayor crecimiento de precios en Europa hasta 2028.

 

La agencia prevé que el precio de la vivienda en España aumente 9.3% en 2026, más del doble del promedio europeo estimado para este año, que se ubicará en 4.3 por ciento. En 2025, el conjunto del continente registró un alza de 6.1 por ciento.

 

España, líder en crecimiento

El dinamismo español no será puntual. S&P anticipa que los precios continuarán subiendo en 2027 y 2028, aunque a un ritmo más moderado: 7.4% y 6.2%, respectivamente. Aun con esa desaceleración, España seguirá por encima de la media europea.

Responde el comportamiento a una combinación de factores estructurales: demanda sólida, crecimiento del número de hogares y una oferta que no logra cubrir las necesidades del mercado.

Europa avanza a diferentes velocidades

Destaca el estudio que en 2025 el comportamiento fue desigual. Portugal e Irlanda registraron aumentos superiores a lo previsto, impulsados por mercados laborales más fuertes y niveles récord de empleo. En contraste, países como Suecia y Reino Unido mostraron caídas mayores a las estimadas debido a una actividad económica más débil.

En otras economías, el ajuste de previsiones obedeció a factores específicos. En Suiza, la escasez de vivienda disponible sostuvo los precios; en Alemania, el encarecimiento de materiales y energía influyó en el mercado; y en Países Bajos se combinaron ambos elementos. Francia, por su parte, experimentó una menor demanda ante la incertidumbre política.

¿Qué impulsa los precios?

 

S&P identifica varios motores detrás del crecimiento inmobiliario en Europa. Entre ellos, el aumento del número de hogares —que crece aproximadamente 2.5 veces más rápido que la población total—, los cambios en los estilos de vida tras la pandemia y la limitada oferta de vivienda nueva.

 

Las restricciones regulatorias, la falta de suelo disponible y la escasez de mano de obra en la construcción han contenido el desarrollo residencial en muchos mercados. Esta combinación mantiene la presión sobre los precios y afecta la accesibilidad.

 

 

Para 2026, la calificadora prevé que los precios continúen creciendo por encima de los ingresos de los hogares, aunque el ritmo podría moderarse a partir de 2027 debido a un menor dinamismo laboral, recortes limitados en tasas de interés y una oferta residencial que difícilmente crecerá más de 4% anual.

Menor sobrevaloración que en la pandemia

Un dato relevante es que, en términos generales, los mercados europeos están menos sobrevalorados que hace cuatro años. Durante 2021 y 2022, la relación precio-ingreso alcanzó niveles hasta dos desviaciones estándar por encima de su promedio histórico, lo que implicaba sobrevaloraciones estimadas de 10% en la eurozona, 15% en Reino Unido y 20% en Suecia.

 

Actualmente, los mercados más tensionados en términos de accesibilidad son Portugal y Suiza, donde la combinación de alta demanda y oferta limitada sigue presionando los valores. En contraste, Francia y Bélgica figuran entre los menos sobrevalorados del continente.

 

El papel de la economía y las tasas

El mercado europeo continuará apoyado en condiciones económicas relativamente estables, especialmente en lo que respecta al empleo. Sin embargo, el entorno financiero ya no ofrece el mismo impulso que en años anteriores.

Las tasas hipotecarias en la eurozona, Reino Unido y Suiza se han mantenido prácticamente sin cambios durante 2025, y S&P considera que el margen para nuevas reducciones es limitado en los próximos dos años, salvo que surjan perturbaciones externas.

Perspectiva para España

En el caso español, aunque no se anticipa una caída significativa del desempleo, la fortaleza de la demanda y la limitada oferta seguirán actuando como principales motores del mercado. La combinación de crecimiento demográfico en ciertas regiones, atractivo para compradores extranjeros y un parque residencial insuficiente explica por qué España encabezará el aumento de precios en Europa hasta 2028.

 

El escenario apunta a un mercado que seguirá encareciéndose, aunque con un ritmo más moderado hacia el final del periodo, en un contexto donde la accesibilidad continuará siendo uno de los principales desafíos para los compradores.

 

Con información de idealista.com