Comprar una vivienda es, para la mayoría de las familias mexicanas, la inversión más relevante de su vida. Sin embargo, también es una de las operaciones más expuestas a riesgos legales y financieros. En México, los fraudes inmobiliarios provocan pérdidas cercanas a 600 millones de pesos al año, afectando directamente el patrimonio de miles de personas.
¿Qué generan los fraudes inmobiliarios?
Los fraudes en la compraventa de inmuebles no solo implican la pérdida del anticipo o del monto total pagado. También pueden provocar:
- Conflictos legales prolongados.
- Inmovilización de recursos mientras se resuelve un juicio.
- Daño al historial crediticio si la operación involucró financiamiento.
- Gastos notariales, avalúos y honorarios legales sin posibilidad de recuperación.
- Pérdida del patrimonio familiar.
En muchos casos, el problema se detecta cuando el comprador ya firmó contratos o entregó anticipos, lo que complica la recuperación del dinero.
Los fraudes inmobiliarios más comunes en México
De acuerdo con Diana Sandoval, directora general de Kallify, entre las modalidades más frecuentes se encuentran:
- Suplantación de identidad del propietario
Una persona se hace pasar por el dueño legítimo del inmueble y presenta documentación falsa para venderlo.
- Doble venta
La misma propiedad se vende a dos o más personas distintas, generando disputas legales sobre quién tiene derecho legítimo.
- Preventas inexistentes o irregulares
Se comercializan desarrollos que no cuentan con permisos, licencias o incluso que no existen físicamente.
- Venta de inmuebles con problemas legales
Propiedades con gravámenes, embargos, adeudos fiscales, juicios sucesorios pendientes o sin el consentimiento de copropietarios o cónyuges.
- Comercialización de inmuebles subarrendados o sin facultad de venta
Personas que no tienen derechos legales sobre la propiedad intentan venderla o apartarla.
La prevención empieza antes de firmar
Los especialistas de Kallify recomiendan realizar una dictaminación jurídica del inmueble con un notario de confianza. Este proceso permite confirmar:
- Que el vendedor es quien dice ser.
- Que la propiedad está libre de gravámenes.
- Que no existen adeudos de predial o agua.
- Que no hay juicios sucesorios inconclusos.
- Que no existen copropietarios o régimen de sociedad conyugal que impidan la venta.
Realizar esta revisión desde el inicio puede evitar problemas que suelen detectarse cuando ya se invirtió dinero en avalúos, contratos o anticipos.
Recomendaciones clave para evitar un fraude inmobiliario
✔ Verifica la situación legal antes de entregar dinero
Nunca entregues anticipos sin haber revisado el estatus jurídico del inmueble.
✔ Investiga al desarrollador en preventas
Revisa su historial, proyectos anteriores y posibles quejas ante autoridades como Profeco. Confirma que el proyecto tenga permisos vigentes.
✔ Desconfía de ofertas demasiado atractivas
Precios muy por debajo del mercado pueden ser una señal de alerta.
✔ Revisa físicamente la propiedad
En inmuebles usados, solicita apoyo técnico para evaluar instalaciones eléctricas, hidráulicas y estructurales.
✔ Confirma identidad y facultades del vendedor
Corrobora que la persona que firma tenga derechos legales para vender.
✔ Formaliza la operación ante notario
Evita acuerdos privados sin respaldo notarial.
Un mercado más digital, pero con los mismos riesgos
La digitalización del sector inmobiliario ha agilizado procesos, pero también ha abierto nuevas ventanas para el fraude, especialmente mediante documentación falsificada o anuncios en línea sin sustento legal.
Patrimonio protegido: información y prevención
En un entorno donde la compraventa de vivienda implica montos millonarios, la prevención no es opcional: es una estrategia financiera.
Antes de firmar, apartar o transferir recursos, la recomendación es clara: verificar, documentar y formalizar. En el mercado inmobiliario mexicano, la seguridad jurídica es la mejor inversión.

