Nike ha enfrentado al menos dos meses de paro en sus unidades de producción en Vietnam, que representan 51% de la manufactura de su calzado.

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Debido a los nuevos brotes de Covid-19 que están afectando Vietnam, y que han provocado cierres parciales en diversas fábricas de ropa e insumos deportivos, la fabricación a gran escala de zapatillas, ropa deportiva y tenis, enfrenta relocalización y lentitud en la entrega.

Se reporta que en ese país, Adidas logró concretar apenas un 33% de su producción normal en Vietnam, mientras que el CEO de Puma, Bjorn Gulden, destacó que al menos hasta julio que la compañía estaba tratando de obtener más producción vía China para compensar la caída que se vive en Vietnam.

Aunado a eso, Nike ha vivido al menos dos meses de "prácticamente ninguna unidad de producción en sus fábricas vietnamitas, que representaron el 51% de las unidades de calzado y el 30% de las prendas de vestir", comentan los analistas de BTIG tras una conference call con inversionistas, según un despacho de El Economista de España.

En la conferencia, Nike no quiso comentar los problemas de su cadena de suministro que se viven en Vietnam en su presentación de resultados trimestrales, pero sí mencionó más gastos de producción debido al alza en los costos de fletes para sus productos.

Matthew Friend, director financiero de Nike, dijo a los analistas que la mayoría de las fábricas en Vietnam permanecen cerradas debido a mandatos gubernamentales, lo que ha propiciado que la compañía haya detenido su producción en al menos 10 semanas. 

 

 

Nike agregó que espera se abran éstas en octubre, además que tardarían varios meses en regular la producción.

Por su parte, Puma declaró que algunas fábricas apenas reiniciaron operaciones en el sur de Vietnam, pero también esperan una apertura gradual hasta octubre. 

En el mismo sentido, Adidas reasignó parte de su producción hacia otros países de la región.

Aunado a lo anterior, la transportación de mercancías de Asia a Norteamérica se duplicó a 80 días debido a la congestión de puertos y ferrocarriles y la escasez de mano de obra, lo que ha dejado una enorme cantidad de inventario en tránsito.

Por los cierres, las acciones de Nike cayeron casi 9%, tras dar a conocer su resultado trimestral; en contraparte, la compañía elevó el beneficio 23% hasta los 1,874 millones de dólares en su primer trimestre fiscal y las ventas ascendieron 16% para llegar a los 12,248 millones de dólares.

Según especialistas, el balance de Nike refleja el desafío al que se enfrenta la industria textil ante la crisis de suministros en un cada vez más globalizado.

Con información de El Economista de España.