La demanda en este sector, verá afectación por la contracción del gasto y menor consumo de bienes.

3 No me gusta0

El mercado inmobiliario de espacios industriales tendrá repercusiones en México por el lado de la oferta derivado de la afectación en las cadenas de suministro globales, en tanto por el lado de la demanda verá afectación por la contracción del gasto y menor consumo de bienes.

De acuerdo con un análisis de la plataforma Solili.mx, el sector inmobiliario, con su alta contribución al PIB, cuyo ajuste se pronostica más severo que en las crisis precedentes que afectaron a esta industria en 1995 y 2009, es ejemplo de afectación tanto de la oferta, como de la demanda.

“Por el lado de la oferta observamos la clara disrupción de las cadenas de suministro, en tanto que la demanda expone el freno a la movilidad de bienes y personas y las medidas aplicadas al confinamiento a los hogares que incide directamente en la contracción del gasto hacia lo bienes básicos”.

Agregaron que otra característica de la inversión inmobiliaria, es el conocimiento sobre los riesgos inherentes a ella, destacando el cambiario, principalmente en el segmento de espacios industriales, cuyas rentas tiene un elevado porcentaje en dólares, a diferencia del mercado corporativo donde hay cierto predomino de arrendamiento en moneda nacional.

“Concluimos un cierre del primer trimestre del 2020 con más incertidumbre que al inicio, pero con la convicción que las crisis fortalecen a quienes demuestren flexibilidad y resiliencia ante la adversidad, donde México puede sacar ventaja en casos puntuales como el suministro y distribución de bienes básicos, fortalecimiento del e-commerce y el incremento de servicios y operaciones vía online, junto a un rediseño de las actividades laborales que ahora se efectúan a distancia y que traerá cambios hacia el futuro tanto en la oferta como en la demanda de espacios corporativos e industriales”.

El análisis de Solili finalizó señalando que como ya lo hemos observado en escenarios similares a los actuales, “esperamos que los arrendadores inicien con un ajuste de precios, sin embargo, no los esperamos en la misma proporción que se han visto afectado la moneda nacional, otro efecto que podríamos estar presenciando es que algunos espacios con precios de salida en dólares americanos podrían estar cambiando a la comercialización en peso mexicano con la finalidad de competir en un mercado que por ahora se encuentra constreñido”.