Además, el Departamento de Estado dijo que si empeora la seguridad de los norteamericanos en México, emitirían alertas para no viajar.

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Posterior a la visita del Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, a Estados Unidos, el Departamento de Estado de éste país reconoció que ya preocupan los niveles de inseguridad y la política energética regresiva que impulsa energías sucias desde el gobierno federal.

En este sentido, Ned Price, portavoz del Departamento de Estado, dijo que hay preocupación de Estados Unidos por la promoción en México que se le hace a las energías sucias, “lo que dificultaría alcanzar las metas climáticas”.

Esta es la primera vez que el importante Departamento de Estado, da a conocer su preocupación sobre las políticas regresivas en materia ambiental del presidente de México, que en todo momento aplaude y enfatiza su apoyo.

Es prioritario

“El cambio climático es una prioridad (…)  hemos escuchado que es una prioridad para el gobierno mexicano. Tiene que serlo. EU y México históricamente han sido grandes emisores. Y aunque Estados Unidos es uno de los principales emisores del mundo, México también contribuye y ha contribuido a buena parte de la contaminación atmosférica, así que esto tiene que ser una prioridad para ambos países”.

Durante una conferencia de prensa, y cuestionado sobre la participación y afectación al sector privado sobre los cambios que vienen a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Price dijo que Estados Unidos dejó en claro a México que “el sector privado tiene un importante papel que jugar”.

Sobre el turismo americano que llega a Cancún, Price dijo que “hemos visto incidentes de violencia. Nuestra embajada en México, nuestra gente en el país sigue monitoreando todas las fuentes de información (…)  Si consideramos que los riesgos de viaje de los ciudadanos estadounidenses a México deben cambiar, no dudaremos en actualizar nuestras recomendaciones e informar a los estadounidenses que puedan estar en México o que estén contemplando viajar allá”.

Finalmente, Price confió en que México cumplirá con sus compromisos ambientales, y prueba de ello es la fuerte relación entre ambas naciones para hablar “franca y directamente con nuestras contrapartes en México sobre potenciales áreas de preocupación”.

/Con información de Vanguardia y Reforma/