El análisis subraya que el acuerdo —que sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 2020— no solo modernizó disciplinas en materia de propiedad intelectual y comercio digital, sino que reforzó la previsibilidad regulatoria, un elemento considerado central para la planeación empresarial y la atracción de inversión.
Con lo que respecta a la inversión, el informe señala que las inversiones directas de Canadá en Estados Unidos crecieron más de 50% entre 2020 y 2024, hasta alcanzar 732.9 mil millones de dólares, posicionando a ese país como el tercer mayor inversionista extranjero en territorio estadunidense. Este dinamismo ha contribuido también a la generación de empleo; Canadá fue el país que más empleos creó en Estados Unidos en ese periodo.
El estudio advierte, no obstante, que la próxima revisión del acuerdo representa un momento crítico. Reabrir negociaciones de fondo o permitir que el tratado pierda vigencia podría generar incertidumbre, afectar cadenas de suministro consolidadas y elevar costos comerciales mediante aranceles u obstáculos regulatorios.
Para Citi Institute, el acuerdo actúa como un “baluarte” frente a la volatilidad global al consolidar a Norteamérica como un bloque económico más autosuficiente y competitivo. La estabilidad del marco comercial, concluye el análisis, es un factor determinante para sostener la inversión, el empleo y el crecimiento en Estados Unidos, México y Canadá en los próximos años.