Diversos CEOs en empresas de construcción y espacios de desarrollo en América del Norte, estiman que las condiciones económicas mejorarán a finales de este año.

0 No me gusta0

En medio del efecto negativo que el COVID-19 ha dejado para diferentes industrias del mundo, un 81% de CEOs de empresas de construcción y espacios de desarrollo en América del Norte, estima que las condiciones económicas mejorarán a finales de este año. Asimismo, 53% considera que los recursos para desarrollar obras serán menores en el 2021, en comparación con el 2019.

Bao el mismo tenor, el 73% de los directivos prevé que las fuentes de financiamiento se contraerán, incluso estiman que tendrán que negociar con los arrendadores para concluir los proyectos. Mientras que casi 80% vaticina que tendrá que usar más tecnología para realizar proyectos de construcción en la región, refieren los resultados de una encuesta hecha por Procore.

También se indica que la mayoría de las inmobiliarias tiene un aprendizaje positivo y accionable de las prácticas de negocio austeras; además de consideraciones de seguridad para los trabajadores que se les ha obligado implementar durante la pandemia. En respuesta al virus, los dueños de proyectos de construcción han puesto en marcha distintas acciones, desde proyecciones de obras con costos ajustados (49%), horarios escalonados en el lugar de trabajo (41%) para cumplir con el distanciamiento social, a la creación de nuevos procedimientos de seguridad (80%) y hasta un cierre completo de algunos proyectos de obras (44%).

Cabe destacar que las inmobiliarias señalaron como importante la implementación de escenarios para el trabajo desde casa (90%), proyectando la posible consideración de un escenario post COVID-19, distribuyendo fuerza de trabajo mejor equipada para absorber y diseminar impactos futuros a la productividad en el lugar de trabajo.

“En la encuesta de Procore, las inmobiliarias y desarrolladoras predijeron que el impacto del COVID-19 en sus proyectos, va a tomar muchas formas. Por ejemplo, caos en la cadena de suministro, retrasos en los proyectos, renegociaciones con los arrendadores; desde proveedores de materiales, hasta las personas que rentan departamentos”, refirió la plataforma online de la industria de la construcción en un comunicado.