Según informó el INEGI, la industria de la construcción experimentó una contracción de -3.8% comparado con el mismo periodo del año previo.

Según informó el INEGI, la industria de la construcción experimentó una contracción de -3.8% comparado con el mismo periodo del año previo.

Durante la primera mitad del año 2019, la industria de la construcción experimentó una contracción de -3.8%, comparado con el mismo periodo del año previo, según reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El ajuste es la mayor caída de la industria de la construcción para un periodo similar desde 2009, cuando se presentó la más reciente recesión económico del país.

En el sexto mes del año, en particular, registró un retroceso a un ritmo anual de -6.8%, para ser el quinto mes consecutivo con una tasa de crecimiento negativa considerando cifras originales. La edificación reportó una contracción de -5.5% anual, mientras la obra civil retrocedió -5.3% anual y los trabajos especializados cayeron -14.5 por ciento.

En el balance semestral, la edificación retrocedió -2.4% respecto al periodo similar de un año previo, la obra civil se contrajo -4.7% en términos anuales y los trabajos especializados -9.5% anual. Es decir, se observa una contracción generalizada en toda la industria. Analistas de Banorte opinan que el desempeño del sector podría mejorar en el segundo semestre, ayudado por una aceleración del gasto de gobierno.

“Consideramos que el desempeño de hoy representa un ligero respiro, aunque aún es necesario evaluar información adicional para confirmar si se encuentra en una mejor posición dada la fuerte contracción de mayo (-9.8%). No obstante e incluso en caso de observar una mejoría, creemos que será modesta, considerando que la confianza empresarial del sector permanece baja en un entorno de elevada incertidumbre local.

En este sentido, es probable que también veamos un ligero repunte ante la aceleración del gasto gubernamental en infraestructura, como se anunció recientemente. Sin embargo, el desempeño debería estar limitado por algunos choques transitorios que pueden seguir teniendo un impacto, destacando la suspensión de obras en la CDMX”.