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James Davis, el ex director financiero de Stanford Financial Group, se declaró culpable hoy en una corte federal de Houston de tres cargos de conspiración por su papel en el presunto fraude de siete mil millones de dólares a inversionistas de la firma
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Por Notimex HOUSTON.- James Davis, el ex director financiero de Stanford Financial Group, se declaró culpable hoy en una corte federal de Houston de tres cargos de conspiración por su papel en el presunto fraude de siete mil millones de dólares a inversionistas de la firma. Davis es el primero de los ejecutivos de Stanford Financial que se declara culpable en el caso en que está acusado también el propietario de la firma, Robert Allen Stanford, quien permanece detenido desde junio pasado sin derecho a fianza. La declaración de culpabilidad de Davis fue radicada horas después de que Stanford fuera conducido esta madrugada de su celda a un hospital en el área de Houston, aquejado por una arritmia cardiaca. Stanford también tenía programado comparecer este jueves ante una corte federal en un asunto relacionado con el cambio de su abogado defensor. El juez federal David Hittner informó que Stanford fue encontrado en su celda con un ritmo cardiaco irregular y con una presión arterial extrema alrededor de las 05:30 horas de este jueves (10:30 GMT). Davis ha estado cooperando con las autoridades desde marzo y se esperaba que se declarara culpable. El juez Hittner aceptó la declaración de culpabilidad y fijó la sentencia para el 20 de noviembre. Davis también aceptó ceder al gobierno federal unos mil millones de dólares en bienes. En una breve declaración a los reporteros en la corte, Davis pidió perdón a los miles de inversionistas de Stanford Financial que sufrieron quebrantos económicos por sus acciones. "Pido perdón y asumo responsabilidad por mis acciones", declaró. Davis, Stanford y otros dos ejecutivos de Stanford Financial fueron acusados en febrero pasado por la Comisión de Valores e Intercambios de Estados Unidos (SEC) de perpetrar un fraude multimillonario a inversionistas que les confiaron su dinero. De acuerdo con la SEC, "Stanford y su cerrado círculo de amigos con quienes administraba sus negocios perpetraron un masivo fraude basado en falsas promesas y un historial amañado de datos de utilidades para aprovecharse de inversionistas". Stanford y su banco, el Stanford International Bank Ltd., además de sus firmas allegadas, controlaban más de 30 mil cuentas de inversionistas alrededor del mundo y manejaban bienes por unos ocho mil 500 millones de dólares, principalmente de ahorradores en Latinoamérica. Tras la acusación de la SEC, un juez federal en Dallas ordenó la intervención de la firma financiera y el congelamiento de todos los bienes de ésta y de los acusados, incluyendo las cuentas de miles de los inversionistas. Conforme avanzaron las investigaciones, los ahorradores, muchos de ellos en países como Venezuela, Ecuador, México y Colombia, han podido poco a poco recuperar su dinero.