México se mantuvo como el principal destino de capital de riesgo en América Latina durante el segundo trimestre de 2026, al captar 440.8 millones de dólares (mdd), en un mercado regional y global donde los inversionistas están siendo más selectivos y buscan empresas capaces de demostrar crecimiento, eficiencia y generación de valor.
Ocurre el comportamiento en un entorno internacional marcado por grandes rondas de inversión en tecnología, particularmente en inteligencia artificial (IA), que continúa concentrando una parte importante del capital disponible para empresas de alto crecimiento.
Capital de riesgo mundial alcanza uno de sus mejores trimestres
A escala global, el capital de riesgo movilizó 227.4 mil millones de dólares durante el segundo trimestre de 2026, distribuidos en 8,440 operaciones.
Con ello, el monto acumulado durante la primera mitad del año llegó a 560.4 mil millones de dólares, el nivel más elevado de los últimos cinco años y solamente por debajo del máximo registrado en 2021.
Las Américas concentraron aproximadamente 150 mil millones de dólares durante el segundo trimestre, impulsadas principalmente por Estados Unidos y por el interés de los fondos en compañías vinculadas con tecnología e inteligencia artificial.
IA concentra las megainversiones
La inteligencia artificial se mantiene como el principal motor del capital de riesgo mundial. Durante el trimestre se concretaron varias rondas superiores a 1,000 millones de dólares, algunas de ellas entre las mayores operaciones de los últimos años.
El interés responde a la expectativa de que la IA pueda elevar la productividad, transformar procesos y generar nuevos modelos de negocio en sectores que van más allá de la industria tecnológica.
Junto con la IA, otros segmentos están ganando atractivo entre los inversionistas. Entre ellos destacan fintech, salud digital, biotecnología y tecnología de defensa, esta última impulsada por el aumento de las necesidades de seguridad y por el entorno geopolítico internacional.
Para México, este cambio puede representar una oportunidad para ampliar el alcance de su ecosistema emprendedor, particularmente en industrias donde convergen tecnología, servicios financieros, salud e innovación empresarial.
México conserva su posición regional
Aunque el monto fue menor al del primer trimestre, KPMG señala que el comportamiento se mantiene sólido frente a un mercado en el que los inversionistas están evaluando con mayor rigor las empresas antes de comprometer recursos.
La atención se concentra cada vez más en compañías con modelos de negocio sólidos, propuestas de valor diferenciadas y posibilidades claras de expansión, en lugar de basarse únicamente en expectativas de crecimiento acelerado.
Esta transición también modifica las condiciones para las startups mexicanas que buscan financiamiento. Contar con una solución innovadora ya no es suficiente: los inversionistas demandan evidencia de que la tecnología puede convertirse en resultados empresariales y crecimiento sostenible.
“Los resultados reflejan que el mercado está entrando en una etapa de mayor sofisticación, en la que la capacidad de generar valor sostenible tiene más peso que las expectativas de crecimiento por sí solas. Para México, esto representa una oportunidad importante, ya que las compañías que logren combinar innovación, eficiencia operativa y expansión estarán mejor posicionadas para atraer capital en los próximos años”, señala Guillermo Goñi, Socio de Deal Advisory & Strategy de KPMG México.
Un mercado más exigente para las startups
El escenario actual plantea una diferencia importante frente al periodo de fuerte expansión del venture capital que se observó en años anteriores.
Para América Latina, esto supone un proceso de maduración del ecosistema emprendedor. Las compañías que logren consolidar modelos de negocio sostenibles y competir fuera de sus mercados de origen tendrán mayores posibilidades de acceder a capital internacional.
México parte de una posición favorable al conservar el liderazgo regional en captación durante el trimestre, pero el reto será convertir esa capacidad para atraer financiamiento en empresas con mayor escala y alcance internacional.
Las salidas pueden liberar capital para nuevas inversiones
Otro elemento relevante durante el segundo trimestre fue la recuperación de las operaciones de salida respaldadas por capital de riesgo.
Aunque el repunte estuvo concentrado en un número reducido de transacciones de gran tamaño, una mayor actividad de salidas puede mejorar la liquidez del ecosistema y generar recursos para que los inversionistas vuelvan a colocar capital en nuevas empresas.
Este mecanismo es importante para el desarrollo del venture capital: cuando los fondos logran materializar retornos mediante ventas, fusiones u otras operaciones de salida, pueden reciclar parte de ese capital hacia nuevas inversiones y etapas tempranas.
Fintech, salud y defensa mantienen atractivo
Además de la inteligencia artificial, fintech mantiene perspectivas favorables debido a la demanda de soluciones financieras digitales y a la necesidad de ampliar servicios y eficiencia en distintos mercados.
Salud y biotecnología también conservan atractivo por el potencial de la tecnología para mejorar la atención médica, acelerar procesos de investigación y desarrollar nuevos tratamientos.
A esto se suma el crecimiento de la tecnología de defensa, impulsado por un contexto internacional caracterizado por mayores tensiones geopolíticas y por el interés de los gobiernos en fortalecer capacidades estratégicas.
El reto para México: convertir innovación en empresas globales
El desempeño del segundo trimestre coloca a México nuevamente como un actor relevante en el mapa latinoamericano de capital de riesgo. Sin embargo, mantener esa posición dependerá de la capacidad del ecosistema para generar compañías que puedan crecer de manera sostenible y competir internacionalmente.
“La siguiente etapa de crecimiento del capital de riesgo dependerá no solo del avance tecnológico, sino también de la capacidad de las empresas para convertir la innovación en resultados de negocio tangibles. En México y América Latina existe una oportunidad relevante para consolidar compañías capaces de competir en mercados internacionales, particularmente en sectores en los que la tecnología está transformando industrias completas y generando nuevas fuentes de valor”, puntualiza Guillermo Goñi, Socio de Deal Advisory & Strategy de KPMG México.
Con la inteligencia artificial como principal foco de las megainversiones y un mayor escrutinio sobre la rentabilidad y escalabilidad de las startups, el mercado entra en una etapa en la que la calidad de las empresas y su capacidad para generar resultados serán tan importantes como la innovación que desarrollan.