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Un análisis de HSBC México indica que la economía crecerá 1.0% para 2026 y considera que la revisión del T-MEC, la inflación y el entorno fiscal serán los principales factores que marcarán el desempeño de la economía mexicana en lo que resta del año.

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La economía mexicana enfrentará la segunda mitad de 2026 con un crecimiento moderado, un entorno de incertidumbre asociado a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y un escenario de inflación que limitaría nuevos recortes en la tasa de interés.

 

José Carlos Sánchez, economista en jefe de HSBC México señaló que mantienen su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 1.0% para 2026. Si bien anticipó el repunte de la actividad económica durante el segundo trimestre, considera que éste respondió principalmente a factores temporales, por lo que prevé una trayectoria de avances modestos durante el resto del año.

 

En materia comercial, el análisis señala que la revisión anual del T-MEC mantiene un grado importante de incertidumbre para las empresas. No obstante, considera más probable que el acuerdo sea renovado antes de su vencimiento en 2036 y destaca que el marco comercial vigente permanecerá en operación durante el proceso de negociación, lo que brinda espacio para discutir ajustes específicos. Al mismo tiempo, advierte que la revisión recurrente podría prolongar la cautela en las decisiones de inversión y representar un riesgo para los flujos de capital.

Respecto al sector externo, el banco destaca el fuerte desempeño de las exportaciones durante 2026, impulsado principalmente por productos tecnológicos, como dispositivos procesadores de datos, teléfonos y maquinaria de oficina. HSBC considera que este segmento podría seguir respaldando el crecimiento exportador, aunque prevé una moderación después del reciente auge.

 

 

En cuanto a la inflación, el análisis de la institución mantiene una postura cautelosa. Considera que la moderación observada durante el segundo trimestre fue temporal y estima que la inflación retomará una trayectoria ascendente durante la segunda mitad del año. En este contexto, prevé que la inflación no subyacente supere 4% antes de concluir 2026 y señala que persisten presiones en el componente subyacente, particularmente en servicios.

 

Sobre política monetaria, proyectan que el Banco de México mantendrá la tasa de referencia en 6.5% al cierre de 2026 y 2027. Aunque considera más probable un recorte adicional que un aumento de tasas, señala que ello dependerá de una mayor desaceleración de la inflación y de un entorno externo con mayor certidumbre, particularmente en torno a la política monetaria de Estados Unidos.

En el ámbito fiscal, el banco anticipa mayores riesgos por un crecimiento económico menor al esperado, menores ingresos y un margen limitado para ajustar el gasto público. En este sentido, considera que la presentación del Paquete Económico 2027 será un elemento clave para evaluar la sostenibilidad de las finanzas públicas y la confianza de los mercados.