|  

Se recomienda a las empresas que desarrollen tres factores clave: Predicción, Adaptabilidad y Resiliencia.

1 No me gusta0

Las expectativas sobre el panorama económica actual y los temas clave para el crecimiento de la inversión, de acuerdo con un análisis elaborado por Bain & Company, revelaron que el ciclo continuará con la tendencia promedio, con miras a presentarse una recesión en las siguientes semanas, alcanzando su pico en octubre.

 

Posterior a esto, se prevé una caída gradual en esta tendencia hasta septiembre del siguiente año, que oscilaría en el 3 por ciento.

 

Karen Harris, directora general del Grupo de Macrotendencias (MTG) de la consultoría, mencionó: “Nos encontramos en un periodo en el que tres grandes épocas de crisis están comprimiendo simultáneamente al mundo. El primero es el caos en la cadena de suministro, similar a lo que sucedió en los años 40; también el auge del sistema financiero apalancado, como en la década de los 2000; y finalmente, el shock en los productos básicos, como se vivió en la década de 1970; estas tres variables, aunadas al impacto de la pandemia, generan que la Gran Transformación se acelere y comprima”.

Al respecto, Bain & Company elaboró cuatro escenarios bajo las que las empresas deberán prepararse:

  • Aterrizaje perfecto. Los bancos centrales suben los tipos de interés para frenar una espiral inflacionista mientras se resuelven presiones a corto plazo, a la vez que la demanda sigue siendo lo suficientemente sólida como para evitar una recesión significativa.

Las expectativas de inflación están ancladas por encima de los niveles prepandémicos debido a las presiones seculares, pero se mantienen dentro de un rango aceptable del objetivo del 2 por ciento.

  • Fatiga por inflación. Se produce una recesión suave sin subidas bruscas de los tipos de interés federales. La recesión dura de dos a tres trimestres con una caída moderada.
  • Corrección del mercado. Los bancos centrales endurecen los tipos hasta inducir una crisis financiera. Los valores del mercado sufren un gran impacto, afectando desproporcionadamente a las rentas más altas.
  • El estancamiento. La disminución de la confianza de los consumidores y del poder adquisitivo empuja a la economía a la recesión.

En este sentido, y a medida que el mundo se vuelve cada vez más incierto, recomiendan a las empresas desarrollar:

  • Predicción. La capacidad de anticiparse a los cambios con antelación.
  • La flexibilidad para corregir el rumbo, a medida que cambia el entorno.
  • La capacidad de sobrevivir y recuperarse de las crisis repentinas.