El crédito bancario al sector privado creció en 2018 a un ritmo promedio anual real de 6.7%, ligeramente por encima del 6.4% de 2017, en gran medida impulsado por el crédito empresarial. En contraste, el crédito al consumo se mantuvo en fase de desaceleración y el crédito a la vivienda logró repuntar en la parte final del año a pesar del flojo inicio del mismo, concluye un análisis de BBVA Bancomer.

El salario real y el empleo han sido los principales elementos que han propiciado un débil desempeño del crédito a las personas; sin embargo, en el caso particular del crédito a la vivienda, que en enero del año pasado crecía apenas a un ritmo anual de 2.5%, finalizó en diciembre con un repunte a tasa del 4.7 por ciento.

En opinión de los analistas de la institución financiera, ello se debió muy probablemente a que los demandantes de financiamiento hipotecario se adelantaron a un potencial incremento en el costo de este tipo de financiamiento ante el fuerte repunte de las tasas de fondeo de largo plazo.

Señalaron que a lo largo del 2017 el crédito a las personas, principalmente al consumo, se vio afectado por la pérdida de poder adquisitivo por la contracción del salario real, mientras que en 2018 el menor ritmo de expansión del personal ocupado en sectores económicos también afectó la colocación de financiamiento.