La Basílica diseñada por Antoni Gaudí pagaría 4.6 millones de euros a la ciudad para la adquisición de estos permisos.

María García

La Basílica de la Sagrada Familia, ubicada en Barcelona, España, considerada como Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), ahora cuenta con un permiso de construcción oficial –concedido por el consejo local– el cual, permitirá completar el desarrollo del edificio que lleva más de un siglo suspendido.

El anuncio fue dado por Janet Sanz, teniente de alcalde de ecología, urbanismo y movilidad de Barcelona, quien declaró que la Sagrada Familia pagaría 4,6 millones de euros a la ciudad por el permiso, además de los 36 millones que ya acordó pagar por los gastos generados durante los años que dure la construcción.

Si bien la Sagrada Familia –diseñada por Antoni Gaudí– se encuentra en su última etapa de construcción, en la actualidad tiene un 70% de avance, con ocho de sus 18 torres propuestas por el arquitecto. Una vez que la última aguja central de 170 metros de altura sea construida, será la iglesia más alta del mundo, que se elevará casi 10 metros sobre Ulm Minster, en Alemania.

El permiso otorgado a la iglesia católica romana tiene una vigencia hasta 2026, ya que el plan actual es completar el edificio a tiempo para celebrar el centenario de la muerte del arquitecto, quien trabajó en el proyecto hasta su muerte en 1926. El diseño actual se basa en planos y modelos reconstruidos.

La Sagrada Familia puede ser utilizada para servicios religiosos desde que se consagró en 2010, además, es una de las mayores atracciones turísticas con las que cuenta la Ciudad de Barcelona. La construcción de la basílica está siendo financiada por las tarifas de admisión pagadas por los visitantes.