|  

SOFOMes mexicanas buscan atraer capital internacional y ampliar el financiamiento para Pymes mediante una mayor conexión con los mercados globales.

1 No me gusta0

Después de dos décadas de consolidarse como una alternativa de financiamiento para empresas y sectores que enfrentan mayores dificultades para acceder a la banca tradicional, las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOMes) buscan dar el siguiente paso: conectarse con los mercados internacionales de capital.

 

Javier Garza Hoeffer, presidente nacional de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (ASOFOM), explicó que el objetivo es que las SOFOMes mexicanas evolucionen de una presencia principalmente local hacia un modelo que combine su conocimiento del mercado nacional con acceso a fuentes de financiamiento globales.

 

Esta estrategia tendrá uno de sus principales escenarios en Nueva York, donde se realizará el Credit & Capital Forum. From Mexico to Global Markets, del 19 al 21 de octubre. El encuentro busca acercar a las SOFOMes con fondos internacionales, inversionistas institucionales, calificadoras, instituciones financieras y otros participantes de los mercados de capital.

Las SOFOMes como puente hacia las Pymes

El crecimiento del sector está estrechamente relacionado con las necesidades de financiamiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), consideradas uno de los principales motores de la actividad económica y del empleo en México.

De acuerdo con Garza Hoeffer, las Mipymes financiadas por SOFOMes representan una cartera superior a 500 mil millones de pesos, mientras que las más de 255 entidades agrupadas en ASOFOM manejan actualmente una cartera de más de 132 mil millones de pesos.

El sector representa alrededor de 18% del financiamiento total de la cartera empresarial del país y constituye, además, un punto de entrada al sistema financiero para más de 65% de las Pymes de nueva creación, señaló el presidente de ASOFOM.

Las SOFOMes participan en actividades como crédito, arrendamiento y factoraje, con productos que buscan adaptarse a las características y necesidades de empresas que no siempre encuentran respuestas adecuadas en los esquemas tradicionales de financiamiento.

Esta capacidad de atender directamente a los negocios también permite canalizar recursos provenientes de la banca de desarrollo, como Nacional Financiera, Bancomext y FIRA, hacia empresas productivas.

Una mayor apertura hacia el capital internacional

 

La apuesta por los mercados globales responde a la necesidad de ampliar las fuentes de fondeo disponibles para las SOFOMes y, con ello, su capacidad para financiar empresas mexicanas.

 

El encuentro en Nueva York pretende generar conexiones directas con fondos internacionales interesados en oportunidades dentro del mercado de crédito privado mexicano.

Para el sector, esta internacionalización también representa una oportunidad para mostrar la evolución institucional que han tenido las SOFOMes durante los últimos 20 años.

 

 

Garza Hoeffer destacó que ASOFOM ha impulsado mecanismos como el Decálogo de Buenas Prácticas y el programa SOFOM Alta Calidad (SAC), orientados a fortalecer la institucionalización, el cumplimiento y la transparencia de las entidades.

A esto se suman inversiones en tecnología y el fortalecimiento de los mecanismos de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD/FT), aspectos que adquieren mayor relevancia cuando una institución busca relacionarse con inversionistas y fondeadores internacionales

Inclusión financiera más allá del crédito

El crecimiento de las SOFOMes también tiene una dimensión relacionada con la inclusión financiera. Según los datos compartidos por ASOFOM, 30.6% de las empresas acreditadas corresponde a mujeres, lo que refleja la participación del sector en segmentos que históricamente han enfrentado mayores barreras para obtener financiamiento.

La actividad de estas entidades llega además a pequeñas empresas, emprendedores y proyectos productivos ubicados en regiones donde la oferta financiera tradicional puede ser limitada.

 

En este sentido, la internacionalización no significa abandonar el mercado local. Por el contrario, la intención es conseguir nuevas fuentes de capital que permitan ampliar la capacidad de las SOFOMes para colocar financiamiento en México.

 

El reto de convertirse en jugadores globales

Para las SOFOMes, atraer capital internacional implica competir bajo estándares cada vez más exigentes en materia de gobierno corporativo, gestión de riesgos, transparencia, tecnología y cumplimiento regulatorio.

Ahora bien, el objetivo del sector es utilizar su experiencia en la llamada “última milla” del financiamiento —es decir, su capacidad para llevar recursos hasta empresas y emprendedores— como un argumento para atraer a inversionistas interesados en participar en el crecimiento de la economía mexicana.

En el marco del Plan México, esta conexión podría adquirir mayor relevancia ante la necesidad de impulsar inversión, fortalecer cadenas productivas y ampliar las opciones de financiamiento para las empresas.

 

La estrategia que ASOFOM llevará a Nueva York busca, en última instancia, construir relaciones de largo plazo con los mercados internacionales y posicionar a las SOFOMes como un componente relevante del ecosistema financiero mexicano.

 

El reto será convertir ese mayor acceso al capital global en más financiamiento para las empresas mexicanas, particularmente las Pymes, sin perder el enfoque especializado y cercano que ha caracterizado al sector durante sus primeros 20 años.