El mayor acceso a fuentes de financiamiento institucional ha permitido a las SOFOMES y arrendadoras ampliar de manera importante su actividad en los últimos años. De acuerdo con el análisis sectorial de PCR Verum, el portafolio conjunto de las 48 entidades calificadas públicamente por la firma pasó de 75,994 millones de pesos en 2020 a 121,962 millones de pesos en 2025.
Sin embargo, el crecimiento no depende únicamente de conseguir más recursos. PCR Verum señala que el acceso al fondeo resulta favorable cuando permite aumentar la originación de crédito sin afectar la liquidez, el equilibrio entre activos y pasivos ni la calidad de las nuevas colocaciones.
Banca de Desarrollo, principal fuente de recursos
La Banca de Desarrollo mantiene el papel central en el financiamiento de estas instituciones. De las 48 SOFOMES y arrendadoras analizadas, 29, equivalentes a 60.4%, tienen a la Banca de Desarrollo como principal fuente de fondeo.
En contraste, 14 entidades, 29.2% de la muestra, tienen como principal fondeador a la Banca Comercial. Aunque son menos instituciones, concentran 61.9% del portafolio total, debido principalmente al mayor tamaño de algunas arrendadoras vinculadas con grupos financieros o corporativos.
Para PCR Verum, esta diferencia muestra que ambos segmentos cumplen funciones distintas. Mientras la Banca de Desarrollo llega a un número mayor de intermediarios y contribuye a ampliar el acceso al financiamiento, los bancos comerciales suelen concentrarse en instituciones de mayor tamaño o con estructuras que reducen el riesgo.
NAFIN, Bancomext y FIRA ganan relevancia
Durante 2026, NAFIN y Bancomext anunciaron una estrategia conjunta para canalizar hasta 120,000 millones de pesos hacia Mipymes y proyectos estratégicos vinculados con el Plan México. Los recursos contemplan créditos, garantías y esquemas de coinversión con la Banca Comercial y el sector privado.
Para las SOFOMES, las garantías son particularmente relevantes porque pueden reducir la pérdida esperada en créditos pequeños y de primera vez, segmentos en los que estas instituciones tienen una participación importante.
En el financiamiento agropecuario, FIRA continuará como una de las principales fuentes de recursos. Su Programa Institucional 2025-2030 contempla alcanzar 384,000 millones de pesos de crédito en 2030, frente a 262,400 millones en 2024, lo que implica un crecimiento nominal promedio de 6.5% anual.
Bancos comerciales mantienen una participación selectiva
El acceso a la Banca Comercial continuará siendo más limitado para una parte del sector. PCR Verum atribuye esta situación a la amplia diversidad que existe entre las SOFOMES en aspectos como regulación, gobierno corporativo, calidad de información, tamaño y desempeño.
Por ello, las líneas bancarias suelen concentrarse en instituciones con trayectoria, activos identificables, garantías sólidas, estructuras fiduciarias o respaldo de grupos empresariales con mayor calidad crediticia.
Además, el financiamiento bancario puede ofrecer ventajas como líneas revolventes, capital de trabajo y financiamiento respaldado por cartera. No obstante, generalmente implica plazos más cortos, ajustes más rápidos en las tasas y condiciones contractuales específicas.
Mercado de deuda, una alternativa para diversificar
Las emisiones privadas pueden ofrecer mayor flexibilidad y ser una alternativa para instituciones que buscan financiamiento de mediano plazo. Las emisiones públicas, por su parte, permiten acceder a un grupo más amplio de inversionistas y construir un historial para acudir nuevamente al mercado.
Un ejemplo citado por la calificadora es una emisión conjunta realizada por Cresca, Proaktiva, Sefia y SFI, que permitió reunir hasta 339 millones de pesos dentro de un programa autorizado por 1,500 millones. La operación contó con la participación de BID Invest, NADBank y otros inversionistas, además de una garantía parcial de FIRA equivalente a 20 por ciento.
El caso muestra que las instituciones de menor tamaño pueden acceder al mercado mediante estructuras compartidas que compensen la falta de escala, aunque esto requiere calidad de cartera, información homogénea y un mayor grado de institucionalización.
Fondos internacionales y recursos privados
Los fondos internacionales todavía representan una fuente pequeña de financiamiento. En la muestra de PCR Verum, solo dos de las 48 entidades tienen a estos fondos como principal fuente, con 1.7% del portafolio total.
Su importancia, sin embargo, va más allá del monto. Pueden aportar nuevos plazos y diversificar las fuentes de financiamiento, además de vincular los créditos con objetivos sociales y ambientales.
Por otro lado, los recursos provenientes de accionistas, familiares o mutuantes privados suelen ser más flexibles, pero también pueden resultar más costosos y depender de un número reducido de aportantes. PCR Verum considera que estas fuentes son más adecuadas como respaldo temporal o como una parte subordinada de la estructura financiera, y no como el principal soporte de un crecimiento permanente.
Diversificar el fondeo, el reto del sector
Las emisiones de deuda y los fondos internacionales podrían crecer desde sus niveles actuales, particularmente entre entidades con mayor escala, información financiera sólida y capacidad para cumplir con mayores requerimientos de transparencia.
El análisis apunta a una mayor diferenciación dentro del sector. Las SOFOMES y arrendadoras con buen gobierno corporativo, controles sólidos, información oportuna y calidad de activos tendrán mejores condiciones para combinar distintas fuentes de financiamiento y mantener un crecimiento más elevado.