El mercado inmobiliario industrial en México continúa ajustándose al inicio de 2026, con cambios en los niveles de ocupación y en la dinámica de arrendamiento en distintos polos logísticos y manufactureros del país. En este contexto, San Luis Potosí —uno de los hubs industriales del Bajío— reportó un incremento en los espacios disponibles durante el primer bimestre del año.
Más espacios disponibles en el mercado
El aumento en la vacancia refleja una fase de ajuste dentro de un mercado que en años recientes se caracterizó por una demanda sostenida, impulsada por el crecimiento de la industria manufacturera y la relocalización de cadenas productivas.
Durante el primer bimestre del año, la mayor parte de los espacios liberados se concentró en el corredor Zona Industrial San Luis Potosí, que representó alrededor de 70% de la desocupación registrada. El 30% restante se ubicó en el corredor San Luis Potosí–Villa de Arriaga, otra de las zonas con presencia de parques industriales y desarrollos logísticos.
Sugiere este comportamiento que parte del inventario existente comienza a rotar, mientras algunas empresas ajustan su presencia o reconfiguran sus operaciones en la región.
Arrendamiento avanza a menor ritmo
Ahora bien, esta diferencia entre absorción y espacios liberados provocó un aumento temporal en la disponibilidad dentro del mercado local.
Pero el fenómeno no es exclusivo de San Luis Potosí. De acuerdo con Solili, otros mercados industriales relevantes del país, como Ciudad de México y Tijuana, también reportaron en el inicio del año niveles de desocupación superiores a la actividad de arrendamiento.
Ajustes en un mercado que sigue en expansión
A pesar del incremento en la vacancia, especialistas del sector señalan que el mercado industrial mexicano mantiene fundamentos sólidos, impulsados por la manufactura, el comercio exterior y la tendencia de nearshoring, que ha favorecido la instalación de nuevas operaciones productivas en el país.
En plazas como San Luis Potosí, la disponibilidad adicional podría representar una oportunidad para nuevas empresas que buscan establecer operaciones en el Bajío, una de las regiones con mayor infraestructura logística e industrial en México.