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México atraviesa una transformación estructural en su mercado laboral industrial: mientras el país sigue captando inversiones impulsadas por el nearshoring, se acelera la demanda de talento especializado, perfiles técnicos orientados a manufactura avanzada y esquemas salariales más competitivos.

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Así lo señala el Industrial Labor Report Q4 2025 de Cushman & Wakefield, que identifica un tránsito hacia condiciones más equilibradas tras el auge derivado del nearshoring.

De acuerdo con la firma, este mercado presentó un punto de inflexión en 2022, cuando la absorción industrial alcanzó un récord nacional de 43 millones de pies cuadrados. Desde entonces, el ritmo se ha moderado por factores como restricciones energéticas y mayor cautela ante la política comercial de Estados Unidos, mientras que la construcción superó la absorción en la mayoría de los años posteriores, ampliando la brecha entre oferta y demanda.

Para la firma de corretaje inmobiliario, esta tendencia podría anticipar un mercado más equilibrado.

 

En paralelo, el dinamismo industrial está reconfigurando el mapa laboral. El nearshoring no solo impulsa demanda de espacio, sino también de perfiles especializados: talento bilingüe, expertos en cumplimiento normativo y profesionales con conocimientos en inteligencia artificial y manufactura avanzada.

 

El reporte afirma que “la evolución del mercado industrial del país viene acompañada de una demanda creciente por talento técnico, operadores con habilidades digitales y perfiles bilingües, especialmente en hubs como Monterrey y Querétaro. Estas regiones consolidan programas de capacitación acelerada y una fuerza laboral más sofisticada, impulsando sectores como automotriz, logística y manufactura avanzada”.

Las empresas, particularmente en Monterrey y Querétaro, han intensificado programas de capacitación para responder a estas nuevas exigencias

 

También la competencia por talento se refleja en los salarios. “Ciudades como la Ciudad de México, Tijuana y Guadalajara muestran aumentos salariales que reflejan mayor competencia por talento especializado”.

 

La Ciudad de México se mantiene como el mercado con la mano de obra industrial más costosa del país, con un salario promedio por hora en almacén de 4.75 dólares y 4.91 dólares en producción, 35% por encima del promedio nacional.

 

 

Monterrey se ubica como el segundo mercado con mayores niveles salariales, mientras que Tijuana reporta remuneraciones alrededor de 8% superiores al promedio nacional.

En contraste, mercados como Reynosa y Guadalajara conservan estructuras salariales más cercanas al promedio nacional, lo que fortalece su atractivo para operaciones sensibles a costos. Esta combinación de especialización y competitividad salarial está redefiniendo las decisiones de localización industrial.

En materia inmobiliaria, la moderación es evidente. En Ciudad Juárez, por ejemplo, la absorción neta se redujo y la tasa de vacancia alcanzó 11.8%, mientras que la construcción de nuevos almacenes se ha detenido ante el aumento en la disponibilidad. En Tijuana, pese a mantener 7.1 millones de pies cuadrados en desarrollo, varios proyectos han sido pospuestos.

 

Para Cushman & Wakefield, el mercado industrial mexicano no enfrenta una desaceleración estructural, sino un ajuste natural tras años de expansión acelerada. El reto hacia adelante será sostener la competitividad mediante infraestructura, energía suficiente y, sobre todo, formación de talento especializado que acompañe la nueva etapa de manufactura avanzada en el país.