El auge del nearshoring en América Latina está atrayendo inversiones, plantas manufactureras y nuevas cadenas de suministro. Pero este proceso también está incrementando los riesgos digitales para las empresas que operan en la región.
Particularmente en México, la percepción es incluso más marcada: tres de cada cuatro empresas creen que el entorno se ha vuelto más peligroso y 81% anticipa que las amenazas continuarán al alza, mientras que solo 3% estima que podrían disminuir.
Más inversión, más exposición
El nearshoring —la relocalización de cadenas de suministro hacia mercados más cercanos— ha impulsado la instalación de nuevas plantas y centros logísticos en países como México. Sin embargo, este proceso también amplía la superficie de ataque para los ciberdelincuentes.
Marcelo Felman, director de Ciberseguridad para Latinoamérica en Microsoft, advierte que el crecimiento industrial y la digitalización acelerada convierten a las empresas en objetivos más atractivos. A mayor integración tecnológica, mayor dependencia de sistemas conectados, lo que eleva la vulnerabilidad frente a ataques.
Ransomware y ataques a gran escala
Uno de los principales riesgos es el ransomware, considerado el tipo de ataque más frecuente en México y América Latina. Este modelo delictivo consiste en bloquear sistemas o secuestrar información a cambio de un rescate económico, y suele ejecutarse de manera masiva.
La combinación de mayor actividad industrial, digitalización de procesos y adopción de inteligencia artificial (IA) está configurando un entorno más complejo. Si bien la IA ayuda a detectar y responder amenazas, también puede ser utilizada por actores maliciosos para sofisticar sus ataques.
Según el estudio, la adopción de IA para defensa todavía es incipiente en la región: solo 7% de las empresas mexicanas se declara altamente dependiente de esta tecnología para enfrentar riesgos cibernéticos, aunque cerca de cuatro de cada diez considera estar bien preparada ante el panorama actual.
Un reto estructural para el nearshoring
Frente a este escenario, los especialistas recomiendan reforzar lo básico: contraseñas robustas, autenticación multifactor, actualización constante de sistemas y aplicación inmediata de parches de seguridad. Estas medidas, aunque simples, siguen siendo la primera línea de defensa.
En un entorno donde la manufactura opera con márgenes ajustados y tiempos críticos, una interrupción digital puede ser tan costosa como una falla en la cadena logística. Así, la ciberseguridad se consolida como un componente esencial del ecosistema del nearshoring en América Latina.