El panorama económico no luce fácil para 2019. Analistas —tanto optimistas como pesimistas—, observan un crecimiento inferior a 2018, aunque tampoco en ningún caso observan indicios de recesión para el país.

El escenario actual está sujeto a un elevado grado de incertidumbre y con un sesgo a la baja; es probable que se den ajustes importantes conforme avance y se vayan dando las definiciones en diversos factores relevantes, tanto externos como internos.

Lo anterior lo afirmó Mario Correa, Economista en Jefe de Scotiabank a través del análisis “Perspectiva Económica 2019”, donde sostiene que “el panorama económico para el 2019 luce complicado y altamente incierto ante la diversidad de factores que parecen relevantes y que en muchos casos no lucen bien”.

Indicó además que las perspectivas para la actividad económica de México en 2019 son más débiles y con un sesgo a la baja, ante la elevada incertidumbre que existirá durante el año, principalmente por un entorno externo débil con condiciones financieras más astringentes, así como por las políticas y decisiones de la nueva administración. Como resultado, anticipa una contracción importante de la inversión y una desaceleración en el consumo privado.

El análisis de Scotiabank anticipa que el Producto Interno bruto (PIB) del país creció 2.03% en 2018 y para el 2019 prevé una corrección a un ritmo del 1.64 por ciento.

Hasta el momento, la previsión de crecimiento más pesimista para este año es 1%, por parte de Bank of America Merrill Lynch (BOFA). Dicho pronóstico se fundamenta en la desaceleración económica que prevén para la Unión Americana y la incertidumbre de las políticas internas, las cuales no favorecen la inversión.

Al respecto, la encuesta de Citibanamex del 5 de febrero señaló que el consenso de los analistas del sector financiero pronostican un crecimiento de 1.7% para el presente año.

Al cierre de edición se dio a conocer la primera cifra preliminar del PIB en 2018, que al crecer 1.8% anual en el cuarto trimestre, determinó un balance anual con un crecimiento de 2%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

 

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Inversión, expectante

Correa indicó que en el entorno doméstico algunas políticas de la nueva administración han generado mayor incertidumbre y preocupación en el entorno de los negocios, luego de decisiones como la cancelación del proyecto de Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), y más recientemente, la estrategia para combatir el robo de combustible a Petróleos Mexicanos (Pemex), que  generó serios problemas de abasto en varias ciudades y regiones del país, con potencial de presentar serias repercusiones económicas si no se corrige rápidamente.

Asimismo, la posición expresada con respecto a la Reforma Energética y algunas de las acciones que ya se han tomado —como cancelar o posponer licitaciones ya programadas—, se suma a la inquietud de los inversionistas, lo que en conjunto tendrá, muy probablemente, efectos negativos considerables sobre la inversión.

El analista afirmó que la inversión se verá afectada también por el efecto “cambio de administración”, que se refiere al retraso en la ejecución del gasto por la curva de aprendizaje de los nuevos funcionarios.

Este efecto podría ser más marcado en esta ocasión, debido a los fuertes cambios en la estructura del aparato público y por los efectos de la nueva Ley Federal de Remuneraciones de Servidores Públicos, que impone un tope a los salarios de los funcionarios y desincentiva a profesionistas con carrera en el servicio público. Esta pérdida de capital humano previsiblemente deteriorará la eficiencia y manejo del nuevo gobierno.

 

Claroscuros en consumo

En el consumo hay efectos contrapuestos. Por un lado, el mayor gasto destinado a programas sociales implicará mayores niveles de consumo en los segmentos de la población que ahora reciben subsidios; en contraparte, el adelgazamiento del sector público está dejando sin empleo a miles de burócratas, que tendrán que reducir sus niveles de consumo en lo que encuentran trabajo en otra parte de la economía.

Adicionalmente, es probable que los hogares de clase media se vuelvan más cautelosos en sus decisiones de consumo ante la incertidumbre que generan los cambios tan drásticos que se están observando.

Como consecuencia de lo anterior, se anticipa un crecimiento más débil en la actividad económica y empleo, que también podría verse afectado por los incrementos inusuales otorgados a los salarios mínimos.

El escenario económico para México es complejo de frente a 2019. Hay un contexto externo volátil en el que el balance de riesgos para el crecimiento mundial permanece con un sesgo a la baja. A pesar de que aún se espera un crecimiento global a un buen ritmo, se han incrementado las preocupaciones de una posible desaceleración que podría agravarse tanto en economías avanzadas como emergentes.

 

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Pilares del crecimiento

Con una óptica un poco más optimista, Gabriel Casillas, Director General Adjunto de Análisis Económico y Regional de Banorte, considera que 2019 es un año donde habrá dos pilares de crecimiento importantes: uno será el lado exportador.

Ya con los nubarrones del Tratado de Libre Comercio fuera (ahora llamado T-MEC), con Estados Unidos que aunque crezca menos en 2019, va a crecer a una tasa muy buena, de entre 2.5 hasta 2.7% y el tipo de cambio que hemos tenido hasta la depreciación reciente; las tres cosas abonan totalmente a que el sector exportador se sienta bien para invertir, para producir más, para exportar y crear más empleos, por lo que será muy importante en 2019.

El otro sector importante será el consumo. Este pilar de crecimiento viene, por ejemplo, de estos dos programas sociales que se van a instrumentar en 2019, como son Jóvenes Construyendo el Futuro y la Pensión para Adultos Mayores, que será dinero que no tiene que pasar por filtros, porque no va a licitación o algún instrumento similar, sino que se depositará directamente a jóvenes y adultos mayores.

Estos recursos prácticamente se convertirán en consumo. Por lo tanto, este segmento va a estar bien y entre estas dos fuerzas —a pesar de la disminución o ralentización de la inversión pública y privada—, estamos esperando una tasa de crecimiento del 1.8% para el PIB.

 

Variables financieras

En cuanto a la inflación, Casillas prevé que durante el año en curso va a estar muy controlada. Recordemos que en 2017 la inflación se duplicó, al pasar de 3.4 a 6.8%, después vimos una disminución importante de 4.8% en el 2018. Para 2019 prevé una inflación de 3.5%. Tiene mucho que ver con que no observa ningún choque por el momento, ni en la parte de alimentos, ni en la parte de materias primas.

También ve que hay cierta holgura en la parte económica, dentro del mercado laboral en particular; entonces, sí habrá una desaceleración económica, aunque muy pequeña, que no pondrá presión sobre la inflación.

Algo a resaltar es la política de precios de las gasolinas. Han visto que las políticas de precios de los combustibles que podría instrumentar el nuevo gobierno, una de las más factibles, es que tenga un aumento mensual igual al de la inflación, si es así, la inflación estará bien controlada en 3.5 por ciento.

Por lo tanto, en conjugación lo que están viendo del ritmo de crecimiento económico, éste será un poco más moderado que en 2018, más una inflación muy bien controlada, con lo que probablemente el Banco de México (Banxico) no tendrá que incrementar las tasas de interés como lo ha hecho desde 2015.

Además, en dicho periodo ya se incrementó más de cinco puntos porcentuales, entonces es un ajuste mucho más relevante que lo que hizo la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) en el mismo periodo. En este sentido, aunque argumenta que el riesgo es que tengan que subirle un poco más, considera que podía dejarla la tasa de interés sin cambio por todo el año.

Y en cuanto al tipo de cambio —que siempre depende de muchos factores externos—, uno muy importante es que la FED suba sus tasas de interés de manera más moderada que en 2018; al mismo tiempo, la FED continuará recogiendo liquidez del mercado, por lo que le pondrá presión a todas las monedas emergentes. 

 

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Texto Jesús Arias

Foto: MEXICAN BISINESS WEB / forbes mexico / endirecto