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La ANCH pide reconsiderar el aumento de 35.8% al Derecho de No Residente previsto para 2027 y destinar parte de la recaudación a promoción turística y conectividad aérea.

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La hotelería organizada en México pidió al Gobierno federal y al Congreso de la Unión reconsiderar el aumento propuesto para 2027 al Derecho de No Residente (DNR), al considerar que el mayor costo de entrada podría afectar la llegada de visitantes internacionales en un momento de menor conectividad aérea y presión sobre el desempeño de algunos destinos.

 

La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), que agrupa a 33 cadenas, propone moderar el incremento o aplicarlo gradualmente y, al mismo tiempo, recuperar parte de la función con la que originalmente se creó este derecho: utilizar los recursos generados por los visitantes internacionales para fortalecer la promoción turística de México.

 

De acuerdo con la propuesta de reforma a la Ley Federal de Derechos incluida en el Paquete Económico 2027, el DNR aumentaría 35.8%, de 983 a 1,334.80 pesos por persona. Para una familia de cuatro integrantes representaría un pago de 5,339 pesos, adicional al boleto de avión, cargos aeroportuarios, hospedaje y otros gastos del viaje.

¿Qué es el Derecho de No Residente?

El DNR es un derecho que pagan los visitantes extranjeros que ingresan a México sin permiso para realizar actividades remuneradas. Su cobro está vinculado al ingreso de personas extranjeras al territorio nacional y, por su naturaleza, representa una fuente de recursos para el gobierno.

La ANCH señala que originalmente este derecho tenía también un componente de promoción turística. Durante años, 20% de los recursos se destinó al Instituto Nacional de Migración y 80% a la promoción turística, a través del entonces Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), que también canalizaba una parte al Fonatur para proyectos en los destinos.

El esquema buscaba generar un ciclo de mayor promoción, llegada de turistas y recursos para continuar posicionando a México en los mercados internacionales.

La asociación hotelera recuerda que en 2017 el CPTM recibió alrededor de 4,460 millones de pesos provenientes del DNR, destinados a acciones de promoción de la Marca México en mercados como Estados Unidos, Canadá, Europa, América Latina y Asia.

 

Sin embargo, desde 2019 los recursos del DNR dejaron de destinarse a la promoción turística.

 

Hotelería advierte sobre menor conectividad

La petición de la ANCH ocurre mientras algunos de los principales destinos turísticos enfrentan una reducción en el tráfico internacional.

Según cifras citadas por la asociación, entre enero y agosto de 2026 los aeropuertos de Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta registraron 1.6 millones de pasajeros internacionales menos que en el mismo periodo de 2025. Las disminuciones acumuladas fueron de 6%, 8% y 19.7%, respectivamente.

Para el periodo septiembre-diciembre de 2026, el Análisis de Programación de Vuelos de Otoño, elaborado por ANCH, el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) y el Sustainable Tourism Advanced Research Center (STARC), con información de Cirium, estima una reducción de 3.1% en los asientos programados entre Estados Unidos y México.

En destinos de playa, la disminución prevista alcanza 15%. Para el Caribe mexicano se estima una caída de 17.2%, mientras que Puerto Vallarta y Los Cabos registrarían reducciones de 12.8% y 11.1%, respectivamente.

 

La menor conectividad también tiene efectos sobre la hotelería. Con información de STR, la ANCH señala que al cierre de julio de 2026 el ingreso por habitación disponible (RevPAR) acumulado del año disminuyó 17.9% en Cancún, 21.1% en Puerto Vallarta y 11.6% en Los Cabos frente al mismo periodo de 2025.

 

A este escenario se suman factores como el incremento en el precio de la turbosina, la presión sobre las tarifas aéreas, el tipo de cambio y una mayor competencia entre destinos internacionales por captar viajeros.

¿Qué propone la hotelería?

La ANCH plantea cuatro medidas. La primera consiste en reconsiderar el aumento de 35.8% al DNR o, en su caso, moderarlo y aplicarlo gradualmente, tomando en cuenta sus posibles efectos sobre la demanda turística y la conectividad aérea.

Mientras que la segunda es destinar de manera transparente y permanente una parte de los recursos recaudados mediante el DNR a promoción turística internacional y atracción de nuevas rutas aéreas.

A su vez, la tercera consiste en establecer un mecanismo de promoción nacional con participación pública y privada, metas medibles y mecanismos de rendición de cuentas.

Finalmente, propone instalar una mesa de trabajo entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Turismo, el Congreso y el sector turístico para revisar el impacto acumulado de los distintos cargos que paga el visitante internacional.

 

La ANCH considera que esta propuesta puede alinearse con los objetivos del Plan México, que plantea colocar al país entre los cinco destinos más visitados del mundo hacia 2030 y posicionar a la Marca México entre las diez principales.

 

“Cada visitante internacional que llega a México sostiene empleos en hoteles, restaurantes, transporte y miles de pequeños negocios. Lo que pedimos es sencillo: que una parte de lo que ese visitante aporta al entrar al país se invierta en traer al siguiente. Esa es la cadena virtuosa que México necesita recuperar”, señaló Jorge Paoli, presidente de la ANCH.

La asociación también reconoce la importancia de modernizar los servicios migratorios y hacer más ágil y segura la entrada al país, pero considera que el aumento del DNR debería acompañarse de medidas que fortalezcan la capacidad de México para competir por el turismo internacional.