El fabricante alemán de autos, Mercedes-Benz, busca convertirse en pionera en la nueva era de la conducción automatizada, al acelerar el desarrollo de un ecosistema de robotaxi.
Basándose en su legado de innovación, la fábrica teutona eligió el nuevo Clase S como el vehículo ideal, que combina lujo, seguridad y tecnología de vanguardia. El modelo tope de gama permite lo que se conoce como "operación a prueba de fallos".
El modelo en cuestión integrará redundancias para la dirección, el frenado, la computación y el suministro de energía, y, con MB.OS, se convierte en la plataforma de lanzamiento perfecta para un servicio de transporte sin conductor en América, Asia, Europa y Oriente Medio.
El siguiente paso
Jörg Burzer, miembro del Consejo de Administración de Mercedes-Benz Group y director de Tecnología, Desarrollo y Adquisiciones destaca que, “el siguiente paso en nuestra hoja de ruta es hacer posible una experiencia de robotaxi basada en la nueva Clase S. Para lograr nuestro objetivo, contamos con socios líderes en la industria”.
Mercedes-Benz y Nvidia colaboran con Uber para crear un ecosistema de robotaxi basado en la nueva Clase S. Nvidia implementará su arquitectura Nvidia Drive Hyperion y el software Nvidia Drive AV L4 integral.
A su vez, este se enriquecerá con los modelos de IA abiertos, las herramientas de simulación y los conjuntos de datos de Nvidia Alpamayo para incorporar a la plataforma una autonomía basada en el razonamiento y priorizando la seguridad.
A finales del año pasado, el fabricante de automóviles anunció otro proyecto L4 en colaboración con Momenta para desarrollar una experiencia de robotaxi basada en la nueva Clase S.
El proveedor de movilidad Lumo, filial de la empresa tecnológica K2, planea operar los servicios de transporte inicialmente en Abu Dabi, con la opción de ampliarlos posteriormente.
Los primeros vehículos de prueba robotaxi Clase S se desplegarán en las carreteras de Abu Dabi a finales de este año.