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El crecimiento urbano impulsa la vivienda sostenible en América Latina. Conoce las cuatro tendencias que transforman la construcción residencial y favorecen el bienestar y la eficiencia de los recursos.

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El crecimiento de las ciudades en América Latina está transformando las necesidades del mercado inmobiliario residencial y abre nuevas oportunidades para desarrollar y renovar viviendas con criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y bienestar.

De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), 81.2% de la población de América Latina vive en ciudades, una concentración urbana que incrementa la demanda de vivienda y plantea nuevos retos para el sector de la construcción: aprovechar mejor el espacio disponible, reducir el consumo de recursos y ofrecer hogares con mejores condiciones de habitabilidad.

 

Este escenario también está modificando la manera de diseñar y construir los espacios residenciales. La eficiencia energética, el aislamiento térmico y acústico, la durabilidad de los materiales y el aprovechamiento de los recursos comienzan a tener mayor relevancia en los proyectos inmobiliarios.

 

Ante esta transformación, Saint-Gobain, empresa especializada en soluciones para la construcción ligera y sostenible, identifica cuatro tendencias que están marcando la evolución de la vivienda en América Latina y México.

  1. Crecimiento urbano impulsa nuevas formas de construir vivienda

La concentración de habitantes en las ciudades representa una oportunidad para ampliar la oferta residencial, pero también exige desarrollar proyectos que aprovechen mejor el suelo y los espacios disponibles.

Según el Banco Mundial, América Latina y el Caribe alcanzaron 543.3 millones de habitantes urbanos en 2025. Esta dimensión representa un mercado relevante para la construcción de vivienda nueva y la transformación de los inmuebles existentes.

Ante la disponibilidad limitada de suelo en distintas zonas urbanas, los sistemas constructivos ligeros y versátiles permiten desarrollar diferentes configuraciones habitacionales y adaptar los espacios a las características de cada proyecto.

 

La incorporación de estos métodos también abre posibilidades para optimizar los procesos de construcción y responder a las necesidades de ciudades con mayor densidad poblacional.

 

  1. Renovar viviendas existentes mejora el bienestar habitacional

Otra tendencia es el mejoramiento de las viviendas que ya existen. El crecimiento del mercado residencial no depende únicamente de construir nuevos inmuebles, sino también de elevar la calidad de los espacios habitados.

El BID estima que cerca de 78% del déficit habitacional de América Latina y el Caribe es de carácter cualitativo, es decir, está relacionado con las condiciones de las viviendas y no solamente con la falta de unidades habitacionales.

Coloca este indicador a la rehabilitación y renovación residencial como una oportunidad para el sector inmobiliario y de la construcción.

Entre las soluciones que pueden incorporarse se encuentran los sistemas de aislamiento térmico y acústico, así como materiales para interiores que contribuyan a mejorar el confort de los habitantes.

 

Además de favorecer las condiciones de habitabilidad, estas intervenciones pueden prolongar la vida útil de los inmuebles y conservar su valor a largo plazo.

 

  1. La sostenibilidad gana terreno en los desarrollos residenciales

La eficiencia energética y el desempeño ambiental de los edificios tienen cada vez mayor importancia en el desarrollo urbano.

De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), las certificaciones de edificios sostenibles casi se triplicaron durante la última década, mientras que la intensidad energética global de los edificios disminuyó 8.5 por ciento.

Esta evolución refleja una mayor incorporación de criterios ambientales en la construcción y abre oportunidades para utilizar materiales y sistemas que ayuden a reducir las necesidades de energía de las viviendas.

Ahora bien, entre las alternativas destacan las soluciones de aislamiento térmico, que contribuyen a mantener condiciones interiores más estables y pueden disminuir la necesidad de utilizar sistemas de climatización.

 

La selección de materiales de alto desempeño desde las primeras etapas de diseño también permite considerar el consumo de recursos y el comportamiento del inmueble durante su vida útil.

 

  1. Demanda de vivienda en México abre oportunidades para nuevos métodos constructivos

En México, las necesidades habitacionales también representan un campo de crecimiento para el sector inmobiliario y de la construcción.

La Sociedad Hipotecaria Federal (SHF) estimó una demanda de 809,199 financiamientos de vivienda para 2025. De ese total, 42.7% correspondió a acciones de mejoramiento habitacional, 30% a adquisición de vivienda nueva y 27.3% a compra de vivienda existente.

La distribución muestra que las necesidades del mercado no se concentran exclusivamente en la construcción de nuevos hogares. El mejoramiento de los inmuebles y la adquisición de viviendas usadas también representan una parte importante de la demanda.

En este contexto, los métodos constructivos que permiten optimizar tiempos, materiales y procesos de ejecución pueden contribuir a atender distintos segmentos del mercado residencial.

 

Para las desarrolladoras, constructoras y propietarios, incorporar soluciones eficientes representa una alternativa para mejorar el desempeño de los inmuebles y responder a las nuevas necesidades de los habitantes.

 

Vivienda sostenible: bienestar y eficiencia a largo plazo

El crecimiento de las ciudades plantea la necesidad de construir más viviendas, pero también de mejorar las condiciones de los espacios existentes.

Las cuatro tendencias identificadas por Saint-Gobain muestran que el futuro del mercado residencial en América Latina estará relacionado tanto con la disponibilidad de inmuebles como con su calidad, eficiencia energética, funcionalidad y durabilidad.

La incorporación de materiales de alto desempeño y sistemas constructivos sostenibles puede contribuir a desarrollar hogares más confortables y a aprovechar mejor los recursos, mientras que la renovación habitacional representa una oportunidad para mejorar el parque inmobiliario existente.

 

De esta manera, la sostenibilidad deja de ser únicamente una característica adicional de los desarrollos residenciales y se convierte en un criterio que puede influir en el diseño, construcción, renovación y desempeño de las viviendas a largo plazo.