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El 82% de los padres estadunidenses con hijos de cinco años o menos ahorra o considera ahorrar para el enganche de la futura casa de sus hijos, revela Coldwell Banker.

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La compra de una vivienda continúa siendo una de las principales metas financieras de las familias estadunidenses. Sin embargo, para muchos padres, prepararse para ese objetivo ya no comienza cuando sus hijos llegan a la edad adulta, sino desde sus primeros años de vida.

 

El informe El sueño americano 2026, elaborado por Coldwell Banker Real Estate, revela que 82% de los padres con hijos de cinco años o menos está ahorrando o ha considerado ahorrar para el pago inicial de la primera vivienda de sus hijos. La cifra muestra que la formación de un patrimonio inmobiliario comienza a contemplarse como un proyecto familiar de largo plazo, similar al ahorro para financiar la universidad.

 

De hecho, 14% de estos padres ya comenzó a reunir dinero para el enganche de una futura casa, mientras que 20% ahorra para la educación universitaria de sus hijos y 28% para su propia jubilación.

Esta anticipación responde, en buena medida, al valor que los estadunidenses atribuyen a tener una propiedad. Según el estudio, 89% considera que comprar una casa es un logro admirable y 64% relaciona directamente la adquisición de una vivienda con la seguridad financiera.

Además, 85% afirma que ser propietario forma parte del sueño americano y una proporción similar considera que tener una casa brinda una sensación de seguridad que no ofrece el alquiler.

El apoyo familiar gana importancia para comprar una casa

 

El ahorro para la primera vivienda de los hijos también refleja una tendencia hacia la colaboración financiera entre generaciones. La mitad de los estadunidenses (51%) ha ayudado o considerado ayudar a un familiar con recursos para el pago inicial de una propiedad.

 

Ahora bien, entre los propietarios que recibieron dinero de familiares o amigos para cubrir el enganche, la proporción alcanza 15%, aunque aumenta a 26% entre los compradores de la Generación Z.

No obstante, este respaldo no siempre representa un regalo: 71% de quienes recibieron apoyo económico afirma que se espera que devuelvan el dinero.

Y en el conjunto de los estadunidenses, 44% señala que ha utilizado o prevé utilizar sus ahorros personales para financiar el pago inicial de una vivienda, mientras que 17% ha recurrido o espera recurrir a un préstamo o apoyo económico de familiares o amigos.

También el fenómeno se extiende a otras formas de colaboración. El 7% de los estadunidenses ha comprado o está en proceso de comprar una propiedad junto con un amigo o una persona que no es su pareja sentimental, frente a 4% registrado en 2025.

 

 

Los padres jóvenes se anticipan al ahorro inmobiliario

 

La intención de preparar económicamente a los hijos para comprar una casa es más frecuente entre las generaciones jóvenes. El 85% de los padres de la Generación Z y 82% de los millennials ha considerado o comenzado a ahorrar para el enganche de sus hijos.

 

En contraste, la proporción es de 70% entre los padres de la Generación X y de 51% entre los baby boomers.

Pero el interés por convertirse en propietario, también permanece entre los jóvenes que todavía no tienen una vivienda. El estudio encontró que 92% de los integrantes de la Generación Z que aún no posee una casa desea comprar una en algún momento.

Incluso, algunos estarían dispuestos a priorizar esa meta frente a otros objetivos personales: 28% elegiría tener la casa de sus sueños antes que conseguir el trabajo ideal y 25% la pondría por delante de encontrar a su pareja ideal.

Para Mary Lee Blaylock, presidenta de Coldwell Banker Affiliates, la compra de vivienda se ha convertido cada vez más en un esfuerzo compartido, en el que los padres participan en la planeación del enganche, los plazos y las posibilidades reales de adquisición.

La directiva también destacó que la transmisión de patrimonio inmobiliario tendrá relevancia en los próximos años, pues las generaciones X y millennial heredarán una parte importante de los casi 2.4 billones de dólares en riqueza inmobiliaria estadunidense durante la próxima década.

La vivienda propia sigue siendo una meta, pese a los costos

 

Si bien el deseo de comprar una propiedad se mantiene, las condiciones de asequibilidad representan un obstáculo para muchas familias. El informe señala que 63% de los estadunidenses considera que comprar una vivienda durante el próximo año podría colocarlos en una situación financiera complicada.

 

Aun así, 80% elegiría ser propietario si el costo no fuera un impedimento. Entre las características más deseadas para una casa ideal destacan suficientes habitaciones para que cada integrante de la familia tenga la suya, mencionada por 36%; una cocina amplia, con 34%, y un patio trasero grande, con 33 por ciento.

Los resultados muestran que, para las familias estadunidenses, la vivienda no representa únicamente un lugar para vivir, sino también una herramienta de estabilidad y construcción de patrimonio. Por ello, cada vez más padres consideran que apoyar a sus hijos con el enganche puede facilitarles el acceso a una propiedad en el futuro, incluso si esa meta requiere comenzar a ahorrar varias décadas antes.