Zúrich ha mantenido el primer puesto en la séptima edición del Índice Anual de Ciudades Inteligentes IMD 2026.
El índice, publicado por el Centro de Competitividad Mundial (WCC) del IMD (Instituto para el Desarrollo de la Gestión), sitúa a Oslo en segundo lugar, a Ginebra en tercero, mientras que Londres y Copenhague entran en los cinco primeros puestos, en cuarto y quinto lugar, respectivamente.
El informe, titulado "La búsqueda de la confianza y la transparencia", evalúa cinco nuevas ciudades en 2026: Tianjin y Zhuhai en China, Hafar Al Batin y Hail en Arabia Saudita, y San Salvador en El Salvador, lo que eleva el total a 148.
También los resultados revelan que los residentes de las ciudades con alto rendimiento tienden a percibir una mayor transparencia en sus ciudades y a participar activamente en los procesos que dan forma a su calidad de vida.
Las ciudades cuyos residentes coinciden en que "la información sobre las decisiones del gobierno local es fácilmente accesible" obtienen una mejor calificación, y aquellas donde los residentes informan haber contribuido a la toma de decisiones tienden a mostrar una mayor satisfacción en múltiples áreas.
“Los centros urbanos más avanzados, donde los ciudadanos se sienten más felices, no son necesariamente aquellos que se distinguen por sus horizontes utópicos, sus redes de sensores visibles o su sofisticación tecnológica”, comenta Arturo Bris, director del WCC, que forma parte del instituto universitario IMD. “En cambio, destacan por la eficacia con la que alinean las estructuras de gobernanza, las prioridades de sostenibilidad, las decisiones de inversión pública y, quizás lo más importante, el fomento de la confianza ciudadana”.
En las 148 ciudades encuestadas, las puntuaciones en el pilar de estructuras son un indicador más sólido y consistente del desempeño general de las ciudades inteligentes que las puntuaciones tecnológicas. Casi todas las ciudades que se encuentran entre las 20 últimas del ranking de 2026 –incluidas Roma, Atenas, São Paulo, Amán y Nairobi– tienen una puntuación tecnológica promedio más alta que la puntuación en estructuras.
Lo contrario ocurre con las principales ciudades: Zúrich, Oslo, Ginebra y Copenhague lideran en indicadores relacionados con instituciones, infraestructuras y estructuras, mientras que los indicadores relacionados con la tecnología obtienen resultados menos sólidos.
Una característica del informe del IMD es que deja de lado los datos objetivos para centrarse en el aspecto humano de la vida urbana, calculando las respuestas de una encuesta realizada a unos 400 habitantes por ciudad para clasificarlas según su "calidad de vida". Para comparar ciudades similares, estas se agrupan (del 1 al 4) según su Índice Subnacional de Desarrollo Humano.

