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La IA física urbana entra en fase de despliegue masivo y plantea un nuevo reto: supervisar miles de máquinas inteligentes con control humano en tiempo real.

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Para asegurar una supervisión crítica “humana en el circuito”, Terbine exhibió en el pasado CES 2026 Terbine Strata, su sistema de control de misión, una interfaz de supervisión para el mundo emergente de la IA física.

 

La nueva oferta combina la plataforma Terbine Strata con enormes pantallas inmersivas y consolas individuales para los operadores, adecuadas para clientes que van desde ciudades inteligentes y energía hasta logística y Defensa.

 

A medida que la IA física pasa de los pilotos experimentales a la implementación masiva en 2026, las organizaciones enfrentan el desafío de supervisar potencialmente miles de máquinas inteligentes, incluidos vehículos autónomos, drones y robots.

Terbine informa que su sistema de control de misión proporciona una “capa de supervisión” que ofrece visibilidad y gestión en tiempo real, utilizando IA para detectar problemas y conservando la autoridad humana para la toma de decisiones críticas y la resolución de problemas.

 

Proporciona el sistema un gemelo digital para que las grandes organizaciones interactúen y gestionen infraestructura, máquinas inteligentes conectadas y otros recursos fijos o móviles.

 

“Estamos entrando en una era en la que las máquinas inteligentes, los humanos y la infraestructura deben interactuar fluidamente”, afirma David Knight, director ejecutivo de Terbine. “Si bien las máquinas pueden tomar decisiones a bordo, nuestro sistema proporciona las capacidades de visualización y comando necesarias para garantizar la seguridad y la eficiencia en flotas mixtas de activos autónomos y operados por humanos”.

Ahora bien, el sistema de control de misión está diseñado para funcionar como centro neurálgico, utilizando un gemelo digital de componentes de infraestructura y vehículos conectados, impulsado por IA. Sus principales capacidades incluyen:

Supervisión visual: Strata Mission Control agrega datos en una única fuente de verdad, lo que permite a los operadores visualizar vastas redes de activos, desde robots hasta vehículos de flota, estaciones de carga, drones y pelotones de carreteras autónomos.

Respuesta y comando de incidentes: el sistema utiliza IA para detectar anomalías (como fallas de máquinas, ciberataques, cortes de energía o vandalismo físico) y envía automáticamente incidentes específicos a consolas de operadores individuales para su resolución.

Asistencia remota: los operadores pueden proporcionar asistencia remota al personal o unidades autónomas durante períodos de alta carga o incidentes críticos.

 

Según Terbine, el sistema de control de misión está diseñado para una amplia gama de implementaciones de IA física, que incluyen:

 

Ciudades inteligentes y gobierno: generación ad hoc de geocercas para la seguridad pública y la gestión del tráfico para operaciones de robotaxi, junto con el monitoreo de condiciones climáticas extremas;

Energía y servicios públicos: gestión de proveedores de energía renovable y equilibrio de carga de servicios públicos mediante almacenamiento de baterías distribuido, incluido V2G (Vehicle-to-grid);

Telecomunicaciones: integración con redes de telecomunicaciones para monitorear la infraestructura de computación de borde y el estado de la conectividad;

Logística y cadenas de suministro: coordinación de “pelotones de carretera” para camiones autónomos y servicios de entrega de última milla en dominios terrestres, aéreos y marítimos.

 

La plataforma Strata está diseñada para el futuro de la “orquestación autónoma”, donde el sistema no solo monitorea sino que facilita activamente las interacciones entre máquinas e infraestructura, como pelotones ad hoc de camiones grandes, coordinación de encuentros de robots humanoides y de reparto, y muchas más aplicaciones aún inimaginables.