La ciudad neerlandesa de La Haya mostró cómo está utilizando los tejados para adaptarse al cambio climático a través del Uit je Dak, un evento que mostró seis lugares donde puede apreciarse cómo los tejados contribuyen a la biodiversidad, almacenan agua de lluvia, generan energía solar y ayudan a reducir el calor.
Los seis espacios presentan formas innovadoras de utilizar el espacio situado sobre los edificios existentes:
- Universidad de Leiden: su techo verde alberga una mayor variedad de plantas y animales, contribuyendo a la biodiversidad urbana.
- Centrum Laakhavens: diferentes sistemas de techos verdes ayudan a los edificios a hacer frente al calor y a las lluvias extremas. Entre ellos se incluye un sistema móvil construido sobre corcho.
- Laboratorio Viviente Binckhaven: estudiantes, empresas y startups prueban soluciones que incluyen un prado de flores silvestres, "bloques de jungla" plantados y riego inteligente.
- EnergieKas Helena: este invernadero de 2,000 m2, situado sobre un antiguo complejo escolar, combina experimentos de jardinería urbana, energía, arte y sostenibilidad.
- De Bijenkorf: Para el festival, este jardín en la azotea, normalmente de acceso restringido y situado en el centro de la ciudad, permaneció abierto a los visitantes.
- Antiguo edificio del Ministerio de Marina: los paneles solares y una zona exterior compartida demuestran cómo un mismo tejado puede sustentar la generación de energía y el uso comunitario.
Para Isabelle Broeders, encargada de espacios públicos, transición energética y cooperación regional de La Haya, “los espacios verdes más bonitos de La Haya a veces no están a nivel del suelo, sino sobre nuestras cabezas”.
El municipio también utiliza sus propios edificios para demostrar este enfoque. Su programa incluye 5,200 m2 de techos verdes en el Ayuntamiento de La Haya, la Biblioteca Central y el complejo de oficinas Forum. Estos techos almacenan agua de lluvia, proporcionan refrigeración y crean hábitats para plantas y animales.