El complejo, que se construyó en 1929, desde 1993 tiene un convenio con Pemex y refina casi todo lo que se envía a México. ¿Qué dicen analistas energéticos y en economía? 

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El Gobierno Federal de la autollamada Cuarta Transformación, funcionarios de la Secretaría de Energía y decenas de cuentas en redes sociales vitorearon la compra -sin préstamos y sin deuda- de la Refinería Deer Park, en Houston, Texas.

Cabe señalar que desde su inicio, Pemex ya tenía participación de 50% en el complejo desde 1993 en conjunto con Shell Oil Company. Se espera que el gobierno pague 596 millones de dólares en efectivo para comprar las acciones.

Pero para Miriam Grunstein, académica de la Rice University y especialista en temas energéticos, es solo parte del cierre de una precompra que ya tenía por lo menos 28 años.

“Realmente se trata de una compra de acciones porque (Pemex) ya era socia de Deer Park, desde que Francisco Rojas era director general en Pemex se hizo esa joint venture. Es un lugar muy contaminado y feo. Era de los grandes proyectos de Pemex para hacer algo fuera de México, porque no tenías encima los gravámenes fiscales, el sindicato y había mejores controles para la corrupción”.

La especialista dijo no entender el hecho de echar a perder un proyecto de refinación conjunto que sí ha servido al país:

“No entiendo. Si hemos sido tan malos administradores de proyectos de refinación, ¿ahora queremos echar a perder el único que sí funciona? (…) Shell tiene buen desempeño. Es un buen refinador. Estamos echando a perder una buena sociedad”.

 

Mala idea

 “¿Para qué queremos una refinería en Estados Unidos y una en Dos Bocas? No entiendo. El Presidente (Andrés Manuel López Obrador) es muy difícil de leer, de comprender, porque todo lo hace con la víscera. Cuando haces negocios así, las posibilidades de que todo salga mal son muy altas. Si yo fuera Arturo Herrera, le diría ‘Señor Presidente, no haga eso’ (…) Yo no lo veo como una solución, lo veo como un empeoramiento de nuestra situación (energética)”

En cuanto al precio, Grunstein, dijo que era bueno: “Es razonable. Si te pones a pensar, el costo de Dos Bocas será de 12 mil millones de dólares, y comprar el resto de una por 569 millones de dólares, es un ganga, aunque ya está viejita”.

En contraparte, los números destacan la rentabilidad del complejo, que en 2018 generó 872 millones de pesos; pero en 2019 operó con una pérdida de mil 438 millones de pesos, y en 2020, con otra pérdida adicional de 4 mil 56 millones de pesos, según datos de la propia Pemex validados con la Comisión de Mercados y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés).  

En el mismo sentido, Gabriela Siller, la analista económica de Banco Base, destacó lo extraño de la medida a través de su cuenta de Twitter:

“PEMEX es una de las petroleras más endeudas a nivel global. Perdió el grado de inversión el año pasado y SHCP dijo que este año se hará cargo de los pagos de deuda. La tendencia a nivel global es hacia energías limpias. Sin embargo, hoy México anuncia la compra de otra refinería”.

Anuncio del inicio del complejo en Texas, hace más de 90 años. 

Energías renovables, en México no

Siller agregó que no había lógica en la medida:

“Desconozco los términos de la compra de la nueva refinería, pero se me ocurren muchas cosas en las que se podría haber utilizado mejor ese gasto. Si Dos Bocas ya era demasiado, una octava refinería no tiene explicación lógica”.

Por su parte, Grunstein agregó que mientras el mundo está mirando hacia otras fuentes energéticas, como el hidrógeno, el Gobierno de López Obrador se fija metas en activos de refinación obsoletos: “Son activos molestos, contaminantes, aparatosos y tienen muchas externalidades negativas. (…) Ahora estamos en una transición hacia el auto eléctrico, y Shell está consciente de ello, ya que anunció que el meollo de su inversión será hacia la transición energética”.

Datos relevantes:

1.- La refinería tiene una capacidad de procesamiento de 340 mil barriles de petróleo crudo (pesado o ligero) por día.

2.-  Lo anterior es equivalente a 110 mil barriles de gasolina diarios y a 90 mil barriles de diésel.

3.- Se encuentra entre las 25 refinerías más grandes de Estados Unidos.

4.- Cuenta con estación de ferrocarril, estación de bomberos, muelles e instalaciones médicas.

5.- La deuda de Pemex rebasa los 110 mil millones de dólares.

7.- Según expertos, el complejo tiene una capacidad de utilización continua de 80%.

8.- La construcción de la refinería comenzó en 1929 y se ha expandido varias veces a lo largo de los años. La construcción de las instalaciones petroquímicas  comenzó en 1940.

9.- El complejo brinda trabajo a mil 500 trabajadores de Shell y mil 200 empleados por contrato.

Fragmento de un anuncio de los años 60. 

“Seremos autosuficientes”

Por su parte, el Presidente López Obrador se autocongratuló por la compra, “Lo más importante es que en 2023 seremos autosuficientes en gasolinas y diesel; no habrá aumentos en los precios de los combustibles”.

Pero irónicamente, el 7 de mayo de 2020, el propio AMLO había criticado a la angloholandesa Royal Dutch Shell de Deer Park, ya que dijo “desde que se estableció la sociedad, en 1993, no ha rendido beneficios ni repartido utilidades a la paraestatal mexicana”.

Finalmente, la titular de la Secretaría de Energía (Sener) Rocío Nahle se congratuló por la compra, lo mismo que cientos de internautas provoto de ese partido en las redes sociales:  

 

Con información de Análisis Político, programa de Javier Solórzano en El Heraldo de México, redes sociales de Gabriela Siller, El Financiero, Reporte índigo, EmeEquis y TW.