|  

La compañía ConocoPhillips perforará desde tres ubicaciones en su sitio Willow en la Reserva Nacional de Petróleo de Alaska.

6 No me gusta0

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, autorizó un gigantesco proyecto petrolero de la compañía ConocoPhillips, en la Reserva Nacional de Petróleo, al noroeste de Alaska.

El proyecto había sido aprobado cuando el presidente del país era Donald Trump, ahora, con la nueva autorización, la compañía perforará desde tres ubicaciones en su sitio Willow en “La Reserva”.

 

Diversos especialistas sostienen que la autorización representa un punto medio en la apuesta de Joe Biden para dejar atrás el uso de combustibles fósiles.

 

La autorización representa una de las decisiones climáticas más importantes para Biden, quien prometió en su campaña bloquear nuevas perforaciones en tierras públicas y defendió inversiones en energía limpia.

Sin embargo, también ha pedido a las petroleras que aumenten la producción para controlar los precios y abordar las interrupciones del mercado impulsadas por la invasión rusa de Ucrania.

De acuerdo con información de agencias, el sitio producirá 180 mil barriles diarios de petróleo y que representaría casi el 1.6% de la producción actual de Estados Unidos.

 

Un proyecto petrolero que crea desafíos

Biden enfrentó diversas presiones antes de dar el visto bueno al proyecto: una presión de los sindicatos petroleros y de grupos indígenas que argumentan que éste proporcionará un salvavidas económico a la región.

En tanto que nativos de Alaska que se oponen a Willow porque, dijeron, las nuevas operaciones industriales amenazan a las manadas de caribúes de las que dependen para su subsistencia.

 

 

Además,  algunos grupos de ambientalistas criticaron la aprobación de lo que se convertirá en uno de los mayores proyectos de extracción de petróleo y gas en tierras públicas.

“Sabemos que el presidente Joe Biden entiende la amenaza existencial del clima, pero está aprobando un proyecto que descarrila sus propios objetivos climáticos”, dijo Abigail Dillen, directora del grupo Earthjustice.

La compañía petrolera y los legisladores de Alaska calificaron la aprobación como una victoria para el estado y Estados Unidos, ya que mejorará la seguridad energética del país mientras se crean empleos.