El presidente Andrés Manuel López Obrador, en sus discursos del 1 de diciembre dijo que recibió una economía en quiebra. Sin embargo, analistas del sector privado no opinan lo mismo.

A continuación reproducimos íntegramente un análisis de Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico - Financiero de Banco BASE que justo se titula ¿Qué economía recibe López Obrador?

López Obrador recibe una economía estable en donde los datos son confiables y el Banco de México es autónomo, con un objetivo único de mantener el poder adquisitivo de la moneda con un esquema de baja inflación alrededor del 3%. Asimismo, con mercados de dinero y de capitales con suficiente profundidad para poder financiar a las empresas y al mismo gobierno.

En términos de indicadores económicos la economía que recibe tiene un crecimiento promedio de 2.5%, debajo de su crecimiento potencial 4%, con una inflación de 4.4%, un tipo de cambio alrededor de 20.20 pesos por dólar que en buena medida determina el nivel de inflación y una tasa de referencia de 8%. Recibe una economía con una razón de deuda a PIB de 46.1%, cercana al 50% establecido como techo por el FMI para economías como México. Así, el endeudamiento le da un bajo margen de maniobra para endeudarse para realizar nuevos proyectos.

AMLO toma una economía con grado de inversión, pero con perspectiva negativa en la deuda soberana por dos calificadoras, lo que pone en riesgo la calificación y la entrada de inversión de cartera al país. Asimismo, la economía se encuentra en un nivel medio de vulnerabilidad en la balanza de pagos, pues el déficit en cuenta corriente no es alto, pero puede volverse insostenible si las exportaciones, ya sean petroleras o de mercancías, disminuyen súbitamente. Además, se tiene una alta dependencia con Estados Unidos, pues el 80% exportaciones de mercancías tienen como destino ese país y al interior destaca que una cuarta parte de las exportaciones son de la industria automotriz. Por el lado de la cuenta de capital, la vulnerabilidad radica en la inversión de cartera que ha entrado a México desde la crisis financiera, sobre todo por el amplio diferencial de tasas de interés que se tiene con Estados Unidos y que puede salir rápidamente si se da una crisis de confianza.

Al interior de la economía destaca que de acuerdo al CONEVAL, el 46% de la población vive en condiciones de pobreza y el 15.8% recibe sólo un salario mínimo, mientras que el 57% de la población económicamente activa que trabaja se encuentra en la informalidad. Los estados que tienen una economía más próspera son Baja California Sur (impulsado por el turismo), con un crecimiento anual de 18%, seguido de San Luis Potosí y Puebla con crecimientos anuales cercanos al 5%, impulsados por la industria automotriz. Por el contrario, los estados que muestran las mayores contracciones en su economía son Durango, Tabasco y Campeche, con caídas anuales promedio de 2.4%, 4.9% y 8% respectivamente. En general, el crecimiento económico de México se encuentra impulsado por el consumo, que está determinado a su vez por las expectativas, el ingreso y la tasa de interés. Sin embargo, el empleo se genera mayormente del lado de las exportaciones. Destaca que la inversión física, que debería ser el motor interno, crece a una tasa anual promedio de 1.1%, que hace que México se vaya rezagando en términos de desarrollo económico y crecimiento del PIB potencial o de largo plazo.

En resumen, López Obrador recibe una economía estable, pero con muchos retos en los que tendrá que priorizar y programar a través de su sexenio para lograr su objetivo de proyecto de nación sin incrementar la vulnerabilidad del país.