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Con el Centro Cultural Mariano Arana se busca ofrecer más opciones culturales, al tiempo que transforma la Rambla Portuaria y la Diagonal Fabini, una zona emblemática de la Ciudad Vieja.

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El proyecto ganador para realizar el Centro Cultural Mariano Arana (CCMA) en Montevideo, Uruguay, busca ofrecer más opciones culturales a las personas, al tiempo que transforma la Rambla Portuaria y la Diagonal Fabini, una zona emblemática de la Ciudad Vieja.

Por ello, fue organizado el Concurso de Anteproyectos Arquitectónicos para el CCMA, enmarcado en el proceso de renovación de espacios públicos y consolidación urbana de la Diagonal Fabini, y exploró también, de forma colectiva, posibles futuros arquitectónicos y urbanos.

 

El concurso público fue organizado por la Intendencia de Montevideo junto con el Municipio B, con el apoyo de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay y el auspicio de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo.

 

Entre los objetivos del concurso se consideraron la incorporación de nuevos usos, la puesta en valor del patrimonio del sitio y la integración del centro a los espacios públicos del barrio y su paisaje, de acuerdo con una publicación de ArchDaily.

Además, las 53 propuestas del concurso tuvieron en cuenta la sostenibilidad ambiental y la viabilidad económico-financiera de las transformaciones planteadas para el espacio de gran relevancia patrimonial y urbano-paisajística.

 

 La sostenibilidad es un factor clave en el proyecto que llevará el nombre del arquitecto chileno.

 

El proyecto ganador:

La propuesta de Andrés Risso, Francisco Aires, Tania Baldoví, Gastón Vaituré, de Difuso Arquitectura–Proa Montevideo, se basa en la idea del edificio entendido como plaza pública, plaza del pueblo, con un uso de pilares y vigas de madera laminada encolada.

“Una suerte de ágora cultural, capaz de fomentar y dinamizar el encuentro social. Un espacio que nos invita al disfrute de ser habitado, capaz de ser ocupado, apropiado, intervenido y modificado; lugar de encuentro y diálogo; una cubierta donde la vida transcurra por debajo.

“Se plantea el uso de la madera entendida como materia misma de proyecto, en donde no solo juega un papel estructural de soporte en una condición subordinada, sino como generadora intrínseca del espacio y la forma”, indicaron los arquitectos.